Respirar
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La mujer lactante recupera después del parto la capacidad pulmonar que tenia cuando empezó la gestación, es decir que mejora sensiblemente respecto a cuando estaba embarazada.

 

Sin embargo, hay que señalar que, al principio, una mujer puede estar angustiada hasta que consiga instaurar la lactancia con éxito, y este hecho le puede provocar un bloqueo a nivel respiratorio causado por la angustia. Por eso, es recomendable usar técnicas complementarias que puedan ayudarla a recuperar toda su capacidad pulmonar y medidas que seguramente la ayudarán a aumentarla.

Consejos generales 

  • Conviene tener una postura cómoda cuando se dé el pecho que permita no oprimir la caja torácica. 
  • Puede disminuir la actividad y delegar en otros todo lo que no pueda hacer ella misma. 
  • Hacer inspiraciones profundas y alargar el tiempo de la espiración (es decir, hacer la espiración en dos tiempos). 
  • Puede dormir un poco incorporada o con más almohadas.

 
Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

Respirar

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Comer y beber
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En relación con la alimentación, las pautas recomendadas en la lactancia no difieren de las generales durante el embarazo. De hecho, la mujer lactante tiene que mantener la misma aportación calórica que durante la última etapa del embarazo.

 

Consejos generales 

  • Es indispensable consumir alimentos de todos los grupos de forma variada. Si se tiene intolerancia a algún alimento en concreto siempre se puede buscar otro que sea equivalente. 
  • Hay que evitar los alimentos o condimentos que se asocian a molestias digestivas como la pimienta o el limón, vegetales ricos en ácidos aromáticos como pimiento, pepino, cebolla o coliflor, alimentos que produzcan flatulencia como col, lentejas y garbanzos, y cualquier alimento que no se digiera bien. 
  • Conviene disminuir los alimentos ricos en azúcares y harinas (bollería, pastelería industrial), así como los alimentos fritos y excesivamente grasos (patatas chips, patatas fritas, charcutería y rebozados). 
  • Hay que hacer una buena distribución de las comidas a lo largo del día (de 3 a 5) e intentar evitar las ingestas muy copiosas. 
  • Hay que hacer un desayuno completo antes de salir de casa. 
  • Se pueden utilizar diferentes técnicas culinarias (horno, plancha, guisados, fritos...), pero hay que evitar aquellas que conllevan un exceso de grasa. 
  • Hay que procurar comer una ración de verdura cruda, en forma de ensalada, y una ración cocida al día, para garantizar una ingesta adecuada de vitaminas, minerales y fibra. 
  • Es conveniente una ración de pescado al día. 
  • Se debe procurar que una de las raciones de fruta sea rica en vitamina C (naranjas, kiwis, mandarinas, fresas). 
  • Se debe utilizar preferentemente aceite de oliva, tanto para cocinar como para aliñar. 
  • Hay que intentar comer sentada y con tranquilidad, procurar que sea a las mismas horas y sin saltarse nunca ninguna comida. 
  • Es aconsejable beber unos dos litros de agua al día. 
  • Se deben eliminar las bebidas alcohólicas, las gaseosas, las refrescantes azucaradas y las estimulantes (café, té, colas). 
  • Hay que evitar las sustancias estimulantes en general, como el cacao o el chocolate.

 
Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

Comer y beber

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Moverse y mantener una postura corporal correcta
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Durante la lactancia materna es muy recomendable hacer ejercicio suave, sobre todo después de la sexta semana posparto, llamada cuarentena. Antes de este momento, se tienen que seguir los consejos individualizados que recomienda la comadrona a la mujer en la consulta.

 

Consejos generales 

  • La natación es uno de los ejercicios más completos y se puede hacer a partir de las seis semanas del parto. 
  • Hay que evitar el ejercicio intenso y descansar cuando el cuerpo lo pida. 
  • Se tiene que mantener una hidratación adecuada y llevar ropa que favorezca la transpiración. 
  • Conviene seguir las normas relacionadas con la correcta higiene postural y buscar la mejor posición para dar el pecho. Si se da el pecho sentada, hay que mantener la columna muy enganchada a la parte posterior del asiento.


Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de:

Moverse y mantener una postura corporal correcta

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Reposar y dormir
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Es muy importante que la madre lactante descanse bien. La recomendación a la hora de dar el pecho es no estar sujetos a horarios, es decir, ofrecer el pecho a demanda, y esto condicionará la manera de descansar. 

 

Consejos generales 

  • La madre tiene que recibir ayuda para hacer todas las actividades que no dependen de ella directamente. De hecho, sólo hay una actividad que no puede hacer nadie por ella: dar el pecho. El resto de actividades, en la medida de lo posible, las tendría que delegar. 
  • La madre tiene que intentar descansar cuando el bebé también lo hace y por las noches procurar dar el pecho tumbada, puesto que esto favorece el descanso de la madre y a la vez, si se hace con luz tenue y en silencio, el bebé puede ir diferenciando la noche del día, la actividad del reposo. 
  • Hay que reducir las situaciones que provocan estrés y pedir ayuda. 
  • Se pueden utilizar técnicas de relajación, como la respiración, el yoga, el taichi, masajes... Aprender a relajarse aporta beneficios tanto a la madre como al bebé. 
  • Si se presentan dificultades para conciliar el sueño se pueden incorporar medidas cómo: una ducha caliente antes de ir a dormir, leer, recibir un masaje o ingerir bebidas calientes. 
  • Conviene tener en cuenta los beneficios de las terapias complementarias.



Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de:

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El estreñimiento es un problema muy frecuente en las embarazadas y puede persistir durante la lactancia. Es importante prevenirlo.

 

Consejos generales 

  • Es necesario beber agua y otras bebidas, como infusiones suaves (tila, hierba luisa, manzanilla), zumos de fruta, caldo vegetal o leche (mejor si no se hace durante las comidas), hasta beber unos dos litros de líquido al día. 
  • Hay que comer fruta y verdura cada día. De dos a tres frutas medianas, un plato de verdura y un plato de ensalada ya es suficiente. 
  • Hay que incluir legumbres y frutos secos en la dieta por la gran aportación de fibra. 
  • Hay que introducir alimentos integrales, como el pan, los cereales, la pasta o el arroz. 
  • Se pueden añadir semillas de lino en los yogures, en las ensaladas o en las cremas de verduras para aumentar el contenido en fibra. 
  • Se puede sustituir la leche por yogures con bacterias bífidus (dos yogures equivalen a un vaso de leche). 
  • Conviene tomar una buena cantidad de aceite de oliva (tres o cuatro cucharadas soperas al día, y mejor crudo). 
  • Hay que hacer ejercicio físico con moderación cada día, como pasear, nadar, ir en bicicleta, etc. 
  • Se tiene que dedicar el tiempo necesario a la evacuación. 
  • Es necesario responder al deseo de eliminación (ya sea urinario o de defecación) enseguida que aparezca. 
  • Están contraindicados los laxantes que aceleran el tránsito intestinal. Se pueden tomar laxantes suaves que aumenten el volumen de los excrementos, siempre después de consultarlo con la comadrona. 
  • Se aconseja seguir las recomendaciones generales de la alimentación en la lactancia materna.


Si hay hemorroides, se recomienda: 

  • Cambiar de posición a menudo para evitar estar de pie o sentada demasiado tiempo. 
  • Reducir la almorrana después de cada evacuación, si ha salido de lugar, con cuidado se debería introducir en el ano. 
  • Tomar baños de agua tibia o fríos. 
  • Evitar alimentos muy condimentados y bebidas alcohólicas. 
  • Derivar al médico por si se presentan complicaciones, el profesional ya decidirá si hay que aplicar tratamiento médico o quirúrgico. 
  • Para aliviar las molestias y siempre después de consultar la comadrona/ginecólogo o profesional sanitario, se podría administrar de forma local pomada antihemorroidal, en el mercado hay pomada homeopática que no influye negativamente ni durante el embarazo ni durante la lactancia.


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Evitar peligros y prevenir riesgos
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En general, para evitar peligros y prevenir riesgos de cualquier tipo se recomienda conocer los beneficios de la lactancia materna tanto para la madre como para el bebé y seguir las recomendaciones generales, además de las recomendaciones institucionales, que tienen que permitir a la mujer decidir libremente respecto al tipo de lactancia que más se ajuste a sus necesidades.

Hay que destacar algunos aspectos relacionados con: 1. Consumo de medicamentos, 2. Problemas de salud relacionados con la lactancia materna, 3. Riesgo laboral, 4. Colecho, 5. Tabaquismo, 6. Inhibición de la lactancia materna.

 

1. Consumo de medicamentos

Hay fármacos y tratamientos médicos para curar problemas de salud de la madre que pueden causar daños al bebé. Cuando la madre tiene que tomar un fármaco es muy importante que informe que está amamantando. Algunas veces no tendrá que interrumpir la lactancia, pero otras lo tendrá que hacer de manera temporal o incluso, si no hay ningún tratamiento alternativo, de manera definitiva.

2. Problemas de salud relacionados con la lactancia materna

Es importante tomar las medidas adecuadas ante los problemas de salud más habituales que se asocian a la lactancia materna, como las grietas, la mastitis o la obstrucción mamaria.

3. Riesgo laboral

Hay reglamentos estatales e internacionales que regulan los riesgos laborales y prohíben o limitan la exposición de las trabajadoras que amamantan a sustancias o condiciones concretas que las pueden perjudicar. La empresa tiene que hacer una evaluación de los riesgos laborales y determinar si hay que adaptar el puesto de trabajo, cambiar la mujer de lugar o hacer una suspensión por riesgo durante la lactancia materna de un niño menor de nueve meses (un permiso similar a la prestación social por maternidad).

4. Colecho

Cuando los padres deciden compartir la cama con el bebé se aconseja seguir una serie de recomendaciones para prevenir accidentes: 

  • El bebé debe dormir boca arriba. 
  • En la cama no tienen que haber almohadas. 
  • La cama debe ser suficientemente ancha para que se quepa en ella cómodamente. 
  • El colchón tienen que ser duro. 
  • No hay que utilizar edredones demasiado gruesos o pesados. 
  • No tienen que haber fuentes de calor excesivo. 
  • El lateral de la cama debe estar protegido. 
  • No hay que fumar. 
  • No se debe consumir ni alcohol ni medicamentos que puedan afectar la capacidad de reacción de los adultos.


5. Tabaquismo

El tabaco también está totalmente desaconsejado durante la lactancia, por lo tanto es una buena oportunidad para dejar de fumar. Si la mujer no lo ha conseguido, se recomienda que fume después de dar el pecho, de esta manera se puede eliminar la nicotina antes de que el bebé vuelva a ser amamantado. Este no tendría que ser un motivo para dejar la lactancia materna.

6. Inhibición de la lactancia materna

En determinadas circunstancias puede estar indicada la inhibición de la lactancia: muerte del feto o neonatal, enfermedades que contraindiquen la lactancia, decisión materna... La conducta dependerá del momento en el que se adopte esta decisión.

Si ya está decidido durante el embarazo, cuando haya el parto y durante las primeras 24 horas se puede inhibir la lactancia tomando medicamentos, como la bromocriptina o la cabergolina. El tratamiento farmacológico tiene que ir acompañado de ciertas medidas físicas cómo vendajes compresivos suaves de las mamas inmediatamente después del parto, no amamantar al bebé y no estimular la areola ni el pezón. También es adecuado combinar estas medidas físicas con algún analgésico si las molestias de la mujer son intensas.

Si la indicación surge una vez iniciada la lactancia, hay que inhibir el reflejo de succión de manera fisiológica mediante la no estimulación de la areola o el pezón. Siempre que sea posible el destete se hará de forma progresiva y simultánea a la suplementación alimentaria del niño. Si la madre no puede disminuir progresivamente las tomas, puede ir disminuyendo poco a poco el vaciado de la mama manualmente para evitar la ingurgitación.

Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

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Comunicarse e interactuar socialmente
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La comunicación con la pareja y la familia es fundamental para la mujer que amamanta y a la vez un elemento necesario para el éxito de la lactancia materna. Desarrollar el rol de padres puede causar ansiedad tanto al hombre como a la mujer. El apoyo puede ir des de escuchar activamente la expresión de los sentimientos en pareja hasta defender la decisión de amamantar ante las críticas de otras personas que los puedan rodear. Es durante las primeras semanas cuando los cambios hormonales del posparto y las necesidades de cuidados constantes del bebé causan los principales problemas de adaptación a la mujer y a la familia. En este sentido, hay que favorecer la participación del padre o la pareja, los abuelos y los hermanos en todas aquellas tareas que supongan contacto con el bebé y que no sean la lactancia. Para el niño es bueno poder relacionarse con los miembros de la familia y hay que integrarlos a todos en el apoyo a la madre que da el pecho. El vínculo afectivo con la familia se establece con caricias, baños, juegos, etc., y la madre puede descansar. Además, es un buen momento para potenciar la relación del padre con los hermanos mayores.

 

Cuando la mujer y su pareja no conocen otros modelos similares de alimentación y crianza pueden sentirse aislados socialmente.

La madre que amamanta no se tiene que sentir sola. En este sentido, existen varias asociaciones que organizan grupos de madres para facilitar conversaciones, charlas y consultas espontáneas de apoyo a la mujer para que compartan sus experiencias en un ambiente cálido.

Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de:

Comunicarse e interactuar socialmente

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Trabajar y divertirse
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  1. Trabajar fuera de casa 
  2. Ocio y diversión 

 

1. Trabajar fuera de casa

La incorporación a la actividad cotidiana y muy especialmente a la vida laboral supone un cambio importante en este momento de la vida de la mujer que condicionará más o menos la lactancia materna.

Para algunas mujeres desarrollar tareas fuera de casa supone un impedimento importante a la hora de poder amamantar al hijo, y más aún cuando se quiere hacer una lactancia a demanda. Las recomendaciones de los expertos sobre lactancia exclusiva a demanda los primeros seis meses de vida del bebé resultan a menudo incompatibles con la vida laboral de la mujer. Este problema, además, puede generar mucha angustia, puesto que a la separación de la madre de su bebé se le añade el sentimiento de culpa por no poder amamantar o no poder lograr los objetivos laborales. Además, la mujer tiene que vivir con el intenso cansancio que supone la crianza y en muchas ocasiones la falta de apoyo social y la presión para que destete al bebé.

En los últimos años han mejorado las políticas de conciliación de la vida laboral y familiar en el Estado español, pero, además, hace falta un cambio social que permita a las familias adaptar horarios y recursos para garantizar la lactancia a demanda sin temor a perjuicios laborales para la mujer y el hombre.

Consejos generales 

  • Hay que valorar las posibilidades de horarios más flexibles o de menos jornada durante unos meses para poder estar más tiempo con el bebé, y tener claro que aunque se escoja incorporarse pronto al trabajo es posible continuar amamantando durante muchos meses. 
  • Si la madre se incorpora al trabajo cuando el bebé ya tiene cerca de seis meses, se pueden ofrecer otros alimentos en forma de puré (arroz, patata cocida, puré de verduras, puré de verduras con carne, puré de frutas) durante las ausencias de la madre, de forma que cuando la madre vuelva a casa le ofrezca el pecho a demanda. 
  • Si la ausencia de la madre es prolongada, será necesario que la mujer se extraiga la leche y la conserve de forma adecuada en el trabajo, para evitar la congestión mamaria. 
  • Hay que conocer los derechos asociados a la maternidad, que se pueden encontrar en: 
    • Estatuto de los trabajadores. Real decreto legislativo 1/1995 de 24 de marzo. 
    • Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales de 8 de noviembre. 
    • Real decreto ley 11/1998 de 4 de septiembre. 
    • Ley 39/1999 de 5 de noviembre de conciliación de vida familiar y laboral de las persones trabajadoras. 
    • Real decreto 1251/2001 de prestaciones económicas de la Seguridad Social por maternidad y riesgo durante el embarazo. 
    • Ley orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres.
       
      Estas leyes permiten básicamente permisos laborales, reducciones de la jornada y excedencias.
       
      A todas estas normativas hay que sumarles las especiales de los convenios de cada empresa o colectivo de trabajadores, en que a menudo se pueden encontrar ayudas de fondo social para favorecer la lactancia y la crianza.
       
      Muchas mujeres, debido a circunstancias especiales, a veces por la precariedad laboral y otras veces por carreras profesionales muy competitivas, tendrán que negociar la manera de poder disfrutar de estas ayudas o buscar soluciones alternativas, que pueden ser desde la posibilidad de que alguien les traiga el niño al puesto de trabajo o quizás trabajar telemáticamente, entre otras.

 

2. Ocio y diversión

La crianza a menudo supone un cambio en el tipo de ocio para los padres, puesto que habrá algunas actividades que no podrán hacer con sus hijos. A pesar de que madres y padres pueden tener la ayuda de familiares y canguros para poder seguir disfrutando de sus hobbies, muy a menudo encuentran más estimulante poder hacer otras cosas que supondrán un tiempo de relación con sus hijos. Hay muchos espacios adaptados para la diversión en familia que son totalmente compatibles o están totalmente adaptados para la lactancia materna, puesto que la lactancia materna no necesita preparación, la leche del pecho siempre está a punto y sólo hace falta una posición cómoda para la madre. Además, si no se quiere amamantar en público, muchos centros comerciales, bibliotecas, ludotecas y espacios de ocio disponen de una sala de lactancia que garantiza la intimidad y la tranquilidad de madre e hijo.

Ejemplos de actividades de ocio con bebés lactantes para padres y madres: 

  • Actividades organizadas en ludotecas públicas y privadas. 
  • Charlas en centros municipales. 
  • Música para bebés (L’Auditori). 
  • Excursiones a parques y jardines. 
  • Asistencia a grupos de posparto y pediatría organizados por los centros sanitarios de asistencia primaria. 
  • Cursos de natación para bebés (recomendado a partir de los seis meses). 
  • Baños y juegos en la playa (recomendado a partir de los seis meses). 
  • Comidas y cenas en cafeterías o restaurantes que garanticen un espacio sin humo. 
  • Visitas a museos, zoológicos y acuarios.

 
Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

Trabajar y divertirse

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Tópicos y conductas erróneas
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Dormir con el niño en la cama puede ser aconsejable

Por la noche, cuando hay más prisa, y teniendo en cuenta que la alimentación natural tiene que ser a demanda, es ideal que madre e hijo compartan la cama, pero esta conducta normal se considera patológica en las civilizaciones occidentales desde los últimos 50 años. La pérdida de la cultura de la lactancia materna, el aislamiento social y la presión psicológica para no seguir las pautas consideradas normales pueden causar que la lactancia materna se abandone. Dormir con el bebé es una cuestión personal y sólo se recomienda que se haga con ciertas medidas de seguridad.

 

Se puede lactar durante el embarazo

La oxitocina que se libera durante las tomas no provoca abortos. El riesgo de aborto por el hecho de dar el pecho es muy pequeño a menos que exista amenaza por otros motivos. Durante el primer trimestre los pezones están más sensibles y puede ser que la mujer sienta olor y decida destetar. Se tiene que hacer de forma que el niño no lo vea como un hecho negativo por la llegada del hermano. A veces el cambio de gusto que provoca la nueva composición de la leche hace que el niño deje de pedir el pecho.


Riqueza de alimentos durante la lactancia materna


La madre no necesita variar sus hábitos de comer o de beber. Es posible que la madre tenga más sed, pero no es necesario beber a la fuerza. Sólo en el caso excepcional de alergias podría ser necesario suprimir algún alimento de la dieta de la madre.

En todo caso hay alimentos que cambian el gusto de la leche, pero esto puede facilitar la introducción posterior de alimentos complementarios con variedad de gustos.

 
La mujer durante la lactancia produce la leche necesaria

La mujer durante la lactancia produce la leche necesaria para alimentar a un recién nacido e, incluso, puede producir leche suficiente para dos o tres bebés. A veces la madre se preocupa porque percibe que tiene poca leche y duda de su capacidad para amamantar, pero en general se trata de miedos fundamentados en el hecho de que, a diferencia del biberón, el pecho no es transparente y no puede ver la cantidad de leche que toma el pequeño. Además, si el bebé come mucho y a menudo, la sensación puede ser de pecho vacío y blando. Se debe tener siempre presente que si el niño está tranquilo y feliz, y moja cuatro o cinco pañales diarios es signo de que está tomando lo que necesita.

Por el contrario, si el recién nacido está inquieto y hambriento, se debe revisar la posición de su boca mientras mama. Si se observan síntomas de un mal vaciado del pecho, como puede ser a través de la presencia de grietas o ingurgitación, se deben valorar posibles problemas de origen mecánico a la hora de amamantar. Si la posición es correcta, puede tratarse de una crisis de crecimiento y tan sólo se ha de permitir la lactancia a demanda y un poco más intensiva durante unos días con el fin de incrementar la producción. Por ejemplo, se puede amamantar más de 8 veces al día y siempre que el bebé lo pida, aunque no tenga apetito, ya que el contacto de su boca con el pecho estimula la producción de leche.

Ante cualquier duda, puede ponerse en contacto con la comadrona o la enfermera para que observe una toma y ayude a valorar la situación y a identificar la existencia de posibles problemas.  

 

 
Amamantar no deforma el pecho
 
Amamantar no es la principal causa de los cambios en la forma del pecho. La forma del pecho puede variar de una mujer a otra según la genética, igual que puede variar la altura o la complexión física. Otros factores importantes en cuanto a la forma de los pechos son la edad, la grasa corporal y el embarazo. Normalmente el pecho es redondo en la adolescencia y se aplana y toma forma de péndulo cuando la mujer está embarazada.

El embarazo provoca la maduración de la glándula mamaria y conlleva cambios definitivos, de manera que es el embarazo la causa principal de los cambios en la forma de los pechos y no el hecho de amamantar.

Fisiologia del pecho en las diferentes etapas de la adultez 



Tintes, colorantes y depilación

La absorción a través de la piel de la madre de estos productos es mínima y no pasan a la leche. Sólo hay que evitar que tengan contacto directo con la piel del niño.


Intervenciones dentales


Los anestésicos locales no pasan a la leche. Los empastes pueden causar un mínimo incremento de mercurio en la leche, pero las dosis son insignificantes.


La lactancia materna y los cambios en el pecho


La forma del pecho se debe a factores genéticos, la edad y la grasa corporal, y el cambio fundamental se da durante la gestación.

El tamaño de la mama o la forma del pezón (protuberante, plano, invertido) no son determinantes para el éxito de la lactancia materna. El pezón es eréctil para poder adaptarse a la boca del bebé durante la succión una vez el niño ha hecho la enganchada en la areola.

Para mamar el bebé coloca la lengua debajo de la areola y por lo tanto tiene que abrir mucho la boca y fijar un gran trozo de pecho que comprende la areola. No tiene que fijar sólo el pezón o hacer el vacío, y por lo tanto el tamaño y la forma del pezón no son determinantes, puesto que la mecánica de succión en la lactancia materna es muy diferente de la de los biberones.


La ingesta de cerveza no aumenta la producción de leche


La cerveza con o sin alcohol puede estimular la secreción de la hormona prolactina, pero no hay estudios que demuestren que la cerveza incremente la producción de leche.


El goteo de leche y la producción


La salida de gotas de leche está provocada o bien por la falta de fuerza de los músculos que rodean los conductos terminales del pezón o bien por un reflejo de eyección potente. Una gran producción puede ocasionar o no este efecto, no están relacionados.


Aspecto de la leche


Hay mujeres que comparan el calostro y la leche de transición con la leche de vaca y piensan que su leche no es lo suficientemente buena. La leche materna tiene en cada etapa la consistencia perfecta para favorecer una absorción óptima por la madurez del niño.


El cólico


La lactancia materna es un factor protector del cólico del lactante, pero lamentablemente la inseguridad por el origen del llanto es uno de los principales motivos para la complementación o el destete.


Chupetes y tetinas


Los movimientos que tiene que hacer la lengua del bebé para tomar la leche del pecho y de la tetina de un biberón son muy diferentes. Esto puede crear confusión al bebé y la madre puede interpretar que ya no quiere el pecho. Además, la salida de leche del biberón es inmediata mientras que la del pecho requiere un cierto trabajo inicial, de forma que el niño que ha tomado biberón puede enfadarse porque no le gusta esta nueva espera. Por eso es recomendable no dar biberones durante el primer mes de vida al bebé hasta que no esté muy instaurada la lactancia materna y sepa distinguir bien las dos técnicas.

Los chupetes pueden interferir en la lactancia materna, puesto que el bebé mama menos y por lo tanto estimula menos el pecho, y en consecuencia la mujer produce menos. Además, succionar cansa mucho y la capacidad de mamar del niño sobre todo durante el primer mes es reducida.

Finalmente las malas posiciones que el bebé puede adoptar por costumbre pueden generar posteriores lesiones en el pecho de la madre.


Pezoneras


Las pezoneras también pueden interferir en la lactancia materna, actúan de barrera y hacen perder intensidad al estímulo de la boca del bebé cuando mama, en detrimento de la producción de leche. Y si el bebé se acostumbra a mamar con pezoneras, puede resultar difícil enseñarle a hacerlo sin ellas. También puede reducir la efectividad de la extracción de la leche y predisponer a complicaciones.

 

 
Tiempo y pecho

Durante un tiempo se puso de moda limitar la duración de la succión de un pecho y del otro a diez minutos por pecho. Actualmente sabemos que es una conducta errónea y que dificulta el éxito de la lactancia materna. A medida que se vacía la mama, la concentración de lípidos aumenta, y por lo tanto si sólo permitimos al bebé tomar leche durante un tiempo breve de cada pecho siempre estará tomando la leche inicial. Además, la cantidad de leche que un niño es capaz de mamar en diez minutos cambia mucho en cada niño, algunos habrán tomado suficiente leche pero otros no. Cada lactante se autorregula y decide cuando tiene suficiente de un pecho y entonces tenemos que ofrecerle el otro.  
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Descripción
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La lactancia es el periodo de la vida de un niño en el que es alimentado fundamentalmente con leche, ya sea materna, de fórmula o las dos. En la lactancia materna (o biológica) la procedencia de la leche es humana (de la madre, de una nodriza o procedente de bancos de leche). Durante los primeros seis meses de vida, la leche materna constituye el mejor alimento y la mejor bebida que se puede dar a un bebé. De hecho, la leche materna es el único alimento que existe que tiene todos los nutrientes, no existe ningún otro. De los seis meses a los dos años la leche se combina con la alimentación complementaria y contribuye a una correcta nutrición del lactante y del niño, para su crecimiento y desarrollo.

 

La leche humana es la alimentación fundamental después del nacimiento. El aparato digestivo del neonato es completo pero inmaduro para digerir cualquier cosa que no sea leche materna o similar con las adaptaciones correspondientes.

Administrada de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida, la lactancia materna garantiza la salud y el desarrollo óptimo del niño. Habrá que incorporar los complementos adecuados a partir de este periodo.

La lactancia materna, además, no es sólo alimento, también tiene un fuerte componente sensitivo que refuerza el estímulo mecánico de succión. Para establecer una lactancia materna de éxito con un buen volumen de leche es recomendable que la madre amamante directamente de su pecho a su hijo siempre que le sea posible.

La lactancia materna, para tener éxito, tiene que ser exclusiva y a demanda, los bebés tienen que tener acceso al pecho sin restricciones. En situaciones especiales y de forma transitoria se puede administrar la leche materna con biberón, cuchara o vaso.

Además, podemos decir que la lactancia materna, dentro de un contexto global, forma parte del proceso de maternidad, parto y crianza del hijo.

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Fisiologia de la lactancia materna
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Durante el embarazo la mama está expuesta a niveles altos de hormonas, como son los estrógenos, la progesterona, el lactógeno placentario (LP) y la prolactina, que actúan conjuntamente y se potencian de manera que la formación de la mama de la mujer no está completa hasta el embarazo.

El comienzo de la secreción láctea se inicia entre las 24 horas y el sexto día después del parto gracias a la intervención de la hormona prolactina (PRL) y el bajo nivel de unas hormonas llamadas estrógenos.

 

Durante el embarazo los niveles de PRL aumentan progresivamente, pero los estrógenos de la placenta bloquean la actividad secretora. Por eso la leche no se produce en una cantidad adecuada hasta después del parto.

Cuando se las estimula adecuadamente las células de las glándulas mamarias producen la leche, que se almacena en pequeños saquitos, los alvéolos mamarios. Una vez el amamantamiento ha empezado, su continuación dependerá del vaciado eficaz de los alvéolos que provoca la succión.

Fisiología de la lactancia

 


Composición de la leche materna 

La leche materna tiene una composición que varía con el paso de las semanas y coincidiendo con el crecimiento y maduración del aparato digestivo del bebé, de forma que pasa por tres periodos. Primero se denomina calostro, posteriormente leche de transición, y finalmente leche madura. Durante este proceso se incrementa su proporción en grasas.

También varía su composición durante el vaciado de la mama: la proporción de nutrientes cambia de forma que primero es más baja la concentración de grasas y al final mucho más alta.

Básicamente la leche humana es una secreción que consta de tres fracciones: glóbulos de grasa, caseínas (mezcla de proteínas presente en la leche y el queso, muy nutritiva) y suero.

Los glóbulos de grasa comprenden colesterol y ácidos grasos que actúan como antioxidantes y factores de protección de la mucosa intestinal con enzimas que facilitan la absorción de los nutrientes por el sistema digestivo del bebé. Además, los ácidos grasos tienen una acción de protección para la mama de la mujer y para el bebé.

La caseína es una proteína y está acompañada de calcio y fósforo. Cada mamífero produce en su leche natural un tipo de caseína diferente especialmente adaptada a las necesidades de su especie.

El suero contiene agua, hormonas, enzimas, vitaminas, minerales, hidratos de carbono y algunas proteínas. Encontramos en esta dilución muchas inmunoglobulinas.

La madre tiene que seguir una alimentación adecuada a esta situación de vida que básicamente coincide con la dieta que se recomienda durante el tercer trimestre del embarazo.

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Evolución /historia
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La lactancia materna es una práctica tan antigua como la humanidad, somos mamíferos y como tales nos comportamos. Amamantar a las crías es un hecho biológico: en el caso de los humanos, a los bebés. Esta actividad biológica tiene mil matices que desde el punto de vista antropológico desvelan lo que simboliza para diferentes culturas y cómo se caracteriza esta práctica a lo largo de la evolución de la civilización humana. Es por eso que se expondrá cómo ha sido la lactancia materna a lo largo de la historia a través de un breve recorrido histórico.

 

En la cultura espartana clásica, había leyes que obligaban a todas las mujeres a amamantar a sus bebés, independientemente de su clase social. En muchas culturas pertenecer a una clase social u otra ha hecho que las madres hayan amamantado o no a sus hijos.

A finales del siglo XIX aC, en el código babilónico de las culturas paleosemíticas de la antigua Mesopotamia (Eshnunna, Hammurabi) se hace referencia al sistema existente de nodrizas que ofrecían el servicio de amamantamiento. Así mismo, también hay referencias en la Biblia judeocristiana y en el Nuevo Testamento.

En la Grecia clásica, las nodrizas eran muy comunes, y en un texto de Platón (427-347 aC) eran preferidas a las propias madres para amamantar a los bebés.

La mayoría de mujeres nobles del Imperio Romano también utilizaban los servicios de las nodrizas para amamantar a sus hijos. Sorano de Éfeso (98-130 aC), en Gynecia, tratado de referencia de la ginecología y la obstetricia durante más de 1.500 años, describió las condiciones de elección de una buena nodriza, su dieta, el régimen de vida y las formas de amamantar.

En el siglo VII se pueden encontrar referencias al sistema de amas de cría en el Corán, y en España en las partidas de Alfonso X el Sabio (1221-1284) encontramos una compilación de cómo tienen que ser las nodrizas reales.

En la Francia de los siglos XIII al XIX, las mujeres de clase media y alta no amamantaban a sus hijos, usaban las nodrizas, leches de diferentes animales y preparados de cereales. Ambroise Paré (1509-1590), un cirujano francés que actuó como cirujano militar y que, en obstetricia, introdujo la versión podálica (técnica de ayuda al parto), está considerado el reformador y el verdadero impulsor de la cirugía. En una de sus obras hay un capítulo titulado “Sobre los pechos de la nodriza”.

Durante el Renacimiento europeo se extendió mucho, sobre todo en Francia y en Italia, lo que conocemos como lactancia mercenaria, el sistema de alimentación de los bebés con leche humana a través de nodrizas. Era habitual que mujeres de pocos recursos económicos amamantaran a más de un bebé a la vez (entre los cuales a menudo también estaba su hijo). Así mismo, las clases menos favorecidas económicamente se beneficiaban, dando el pecho, del efecto anticonceptivo de la lactancia materna, y mantenían su fertilidad a un hijo cada dos años; de esta forma conseguían el control natal. Como contrapartida, entre las clases acomodadas la fertilidad subió hasta valores de 15 a 20 hijos, descendencia que debido a la elevada mortalidad de la época no sobrevivía.

En Francia, lo que durante el siglo XVI era una práctica exclusiva de la aristocracia se extendió durante el siglo XVII a la burguesía y durante el siglo XVIII a las clases populares. En general todas las mujeres dependían de los servicios de las nodrizas: las que tenían pocos recursos económicos, para poder trabajar; y las de la aristocracia, para no desatender sus obligaciones sociales.

En 1780, de 21.000 niños nacidos en París, 1.801 eran amamantados por su madre, 19.000 por una nodriza en el domicilio familiar y 199 en casa de la nodriza (generalmente en el campo).
En Francia, el tema del oficio de las nodrizas adquirió tal importancia que se establecieron regulaciones oficiales sobre la lactancia mercenaria. Se desarrollaron disposiciones para proteger a los bebés amamantados por nodrizas y a la vez para garantizar la remuneración de las nodrizas.

En 1769 se creó en París el Bureau des Nourrices (la Oficina de Nodrizas), dependiente del gobierno, que entre los años 1770 y 1776 reclutó 15.000 amas de cría, y se constituyó en una industria emergente que persistió hasta finales del siglo XIX.

En Inglaterra en 1700 menos del 50 % de los niños eran amamantados por sus madres.

Durante los siglos XVI y XVII, los Países Bajos no participaron de esta práctica tan extendida en el resto de Europa. Allí predominaba una moral familiar y defensora de lo más natural, promovida por los poderes públicos, que defendía a la buena madre como la madre que amamantaba a sus propios hijos. Esta podría ser una de las razones por las cuales en los Países Bajos encontramos menos nodrizas durante estos siglos y a la vez menos mortalidad infantil que en los países vecinos.

Durante el siglo XVIII, en los periódicos españoles los anuncios de nodrizas eran más de la cuarta parte de los anuncios de ofertas de trabajo.

Durante el siglo XIX, en Rusia, exceptuando la nobleza –que siguió las costumbres de Francia–, la mayoría de niños fueron amamantados por su madre.

También en Norteamérica, desde el siglo XVII, la mayoría de mujeres amamantaban a sus hijos y no era frecuente utilizar los servicios que ofrecía una nodriza. En Alemania, en cambio, durante el siglo XIX, era generalizada la utilización de la ama de cría y era extraño que una madre se encargara de la alimentación de sus hijos.

A partir del 1890, el desarrollo de varias mejoras en la fabricación y conservación de los sucedáneos de la leche materna fue desplazando el papel de las nodrizas. Los descubrimientos de Louis Pasteur (1822-1895) contribuyeron a la desaparición de la lactancia mercenaria a partir de 1900.

Durante la utilización de los servicios de la lactancia mercenaria, la mortalidad infantil (muertes de menos de un año por 1.000 nacidos vivos) se incrementó considerablemente. Era de 109 en los niños amamantados por sus madres, de 170 en los niños amamantados por nodriza en casa del niño, de 381 cuando la nodriza los amamantaba en su domicilio y de 500 a 910 cuando eran alimentados por nodrizas en casas de beneficencia. Viendo estas cifras tan elevadas de mortalidad infantil, se creó un sistema minucioso sobre lactancia materna mercenaria.

Es en el siglo XX cuando aparece un nuevo movimiento de apoyo a la lactancia materna, motivado, principalmente, por las elevadas tasas de morbilidad y mortalidad del momento. Destaca en 1979 una reunión entre la OMS y Unicef en la que se aborda el tema de las prácticas de alimentación infantil y se acuerda la necesidad de elaborar un código que regule la comercialización de sucedáneos de la leche materna.

Durante el siglo XIX y principios del XX los textos de puericultura señalan el riesgo de infecciones graves en los niños alimentados con biberones.

Hace pocos años que se han identificado las causas de estas infecciones: manipulación, biberones y dilución de la leche.

Las creencias y los mitos sobre el calostro se remontan a las primeras referencias que constan de la civilización. La mayoría de pueblos primitivos dejaban pasar días antes de poner al niño en el pecho, con horarios detallados y rituales. Ofrecían también líquidos a los bebés en forma de infusiones.

Hay referencias antropológicas diferentes sobre las posturas para dar el pecho, la mayoría de culturas colocan al bebé en el regazo. Algunos pueblos asiáticos para hacerlo se inclinan sobre el bebé que yace, las madres encuentran apoyo en una barra que se sitúa sobre la cuna. Dentro de la cultura africana es fácil encontrar mujeres que llevan a sus hijos en la espalda y los ponen en el pecho con frecuencia.

Tanto en la literatura como en las artes plásticas (pintura, escultura) y en hallazgos arqueológicos encontramos constantes referencias a la lactancia materna.

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Tipos de lactancia en general
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En esta clasificación se diferencian los tipos de lactancia según el producto, puesto que cuando hablamos de lactancia, según el alimento que se administra, distinguimos de tres tipos:  

  1. Lactancia materna o biológica: La procedencia de la leche es humana, ya sea de la madre o de una nodriza o de un banco de leche. 
  2. Lactancia artificial: La procedencia de la leche es de origen animal (principalmente de vaca) o de origen vegetal (sobre todo de soja). 
  3. Lactancia mixta: Consiste en agregar a la lactancia materna un complemento. La leche se puede administrar con biberón pero la forma de administrarla será preferiblemente con vaso o jeringa para no interferir en la lactancia materna, sobre todo el primer mes de vida, cuando el bebé aún no sabe distinguir entre las diferentes posiciones de la boca para succionar del pecho y del biberón. Aunque se recomienda la lactancia materna exclusivamente, hay situaciones que pueden requerir la implantación de la lactancia mixta como: 
    • La madre no puede dar el pecho por algún motivo limitado en el tiempo, como pueden ser problemas de salud del niño o de la madre. 
    • La madre no tiene leche suficiente. 
    • Imposibilidad de dar todas las dosis de leche materna.

 

La lactancia mixta puede ser alternante o coincidente

  1. Lactancia materna alternante

    Es el método que se utiliza cuando de manera excepcional alguna dosis no puede ser de leche materna, de esta forma el bebé recibe una dosis exclusivamente de leche artificial y la siguiente de leche materna.
       
  2. Lactancia materna coincidente

    Es cuando el bebé recibe leche materna en primer lugar y a continuación leche artificial. Las recomendaciones generales cuando la madre no tiene suficiente leche son: 
    • Ofrecer el complemento siempre después de dar el pecho. Dar la leche artificial si después de mamar de los dos pechos el bebé queda insatisfecho. 
    • Empezar por poca cantidad de suplemento para que vuelva a mamar al cabo de una o dos horas, tampoco tiene que pasar hambre, pero hay que evitar que quede demasiado lleno. 
    • Hacer control de peso y seguimiento de la lactancia materna durante al menos un mes. 
    • Practicar la compresión mamaria: con el niño en el pecho la madre aprieta el pecho por la base sin que le duela, cuando se comprime sale leche y el bebé vuelve a succionar con fuerza cuando nota que sale leche. 
    • Dar el complemento si se puede de leche que se haya extraído la madre y si no hay suficiente se añade la de fórmula. Es importante el entrenamiento de la madre en la autoextracción
    • Mantener la dosis nocturna de leche materna, ya que el estímulo sobre la producción de leche es más importante durante la noche. 
    • Administrar preferiblemente los primeros días con vaso, ya que el recién nacido puede beber en vaso, cucharita o jeringuilla todo el suplemento que acepte. Cuando el bebé no gana peso el objetivo es el aumento rápido de peso para que incremente la fuerza y podamos retirar los suplementos.

 

La alimentación en la infancia de 0 a 18 meses: lactancia artificial y mixta

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Beneficios de la lactancia materna
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La decisión de amamantar de manera natural, es decir, de practicar la lactancia materna, se tiene que tomar antes del parto, preferiblemente durante la gestación. Es fundamental para poder tomar una decisión libre que la decisión sea informada y es por eso que durante las visitas de control del embarazo y en los cursos de educación maternal la comadrona da información sobre los riesgos de no amamantar y los beneficios de la lactancia materna.

  1. Físicos: 1.1 Para la madre, 1.2 Para el bebé
  2. Psicológicos: 2.1 Para la madre, 2.2 Para el bebé
  3. Otros beneficios

 

1. Físicos

 

1.1 Para la madre

A corto plazo:

En el posparto inmediato la comadrona vela por la aplicación de principios que aseguran estos beneficios como pueden ser: lactancia precoz y a demanda, posición correcta, contacto piel con piel la primera hora después del nacimiento y contacto continuo de la madre con el bebé. 

  • Disminución de la hemorragia después del parto y aumento de la capacidad de contracción uterina: la succión por parte del bebé activa la liberación de oxitocina (la hormona que favorece la contracción uterina, y así disminuye el sangrado después del parto). Estas contracciones se seguirán manteniendo con la lactancia materna. Son los llamados entuertos (cólico uterino que se puede presentar repetidamente en los días posteriores al parto) y consiguen la recuperación del tono y el tamaño del útero. A partir del segundo hijo, las contracciones son mucho más dolorosas, puesto que el útero está más distendido y se necesita más fuerza para contraerlo. La lactancia materna favorece que estas contracciones se produzcan y de esta manera el cuerpo se regule antes. 
  • Prevención de la anemia. Durante la lactancia, en la mayoría de mujeres no se produce la menstruación (por bloqueo de la ovulación). El hecho de que la madre esté en amenorrea –es decir, ausencia de menstruación– hace que haya una disminución del sangrado, y consiguientemente ayuda a prevenir o reducir la anemia.


A medio plazo

  • Recuperación de la figura y del peso. La lactancia materna favorece la recuperación de la figura y del peso de antes del embarazo. Durante la última etapa de la gestación, el cuerpo de la mujer acumula en forma de depósitos parte de las reservas que obtiene a partir de la dieta. Estas reservas serán las encargadas de iniciar la formación de la leche. A pesar de que una mujer lactante puede incrementar su dieta en unas 600-700 kcal/día, sabemos que la mujer que amamanta quema más calorías, lo que le permite recuperar más rápidamente su figura y peso de antes del embarazo. Una mujer que amamanta pierde principalmente e inicialmente peso de las caderas y de la cintura. La explicación científica de la combustión calórica extra es la siguiente: la mujer embarazada tiene una alteración en el metabolismo de los lípidos (grasas), de forma que durante la gestación las grasas se acumulan sobre todo a nivel periférico. Cuando la mujer amamanta, se produce una movilización de estas grasas: disminuye la formación de grasa a nivel periférico y aumenta la formación de lípidos (grasas) para la leche.

 
A largo plazo

  • Menos riesgo de osteoporosis, fracturas de caderas y columna espinal. Como beneficio a largo plazo está el relacionado con el metabolismo del calcio: durante la lactancia se produce más y el cuerpo absorbe más para que pueda pasar a la leche materna. 
  • Menos riesgo de cáncer de mama. Hay evidencia científica en relación con el hecho que las mujeres que dan el pecho a sus hijos, al menos durante 12 meses, tienen una disminución de la probabilidad de tener cáncer de mama antes de la menopausia (hasta un 4,3 % de reducción). La teoría más destacada es que la mujer lactante está menos expuesta a las hormonas llamadas estrógenos. 
  • Menos riesgo de cáncer de ovario. Esta teoría se basa en la no ovulación en la mayoría de mujeres durante el tiempo que se está lactante (puesto que no en todas las mujeres que lactan se produce un efecto anovulatorio). Una de las teorías que apoyan a la patología del cáncer de ovario es el hecho de que el ovario esté sometido continuamente a la ovulación. Este riesgo inferior de cáncer de ovario, igual que en el de mama, se referiría a periodos previos a la menopausia, puesto que con la menopausia los ovarios se mantienen sin actividad.

 

1.2 Para el bebé 
  • Adaptación a la vida extrauterina. La adaptación a la vida extrauterina a través del reajuste de las constantes vitales del neonato es más rápida si hay contacto con la madre y se inicia la lactancia materna pronto (a partir de los primeros 30-60 minutos de vida del neonato). Se estabiliza el patrón respiratorio, aumenta la glicemia por la aportación del calostro, disminuye la acidosis y se regula la temperatura corporal. 
  • Estimulación del nervio vago. Este nervio se prepara para recibir y dirigir la lactancia materna, y con la práctica de la succión del pecho materno se estimula de manera precoz.

 

2. Psicológicos

 

2.1 Para la madre

A corto y medio plazo:

  • Disminución del estrés y por lo tanto hay menos riesgo de depresión posparto. Cuando el bebé succiona el pecho provoca la secreción de oxitocina para la eyección de la leche. La oxitocina es una hormona que actúa a nivel neuronal y fisiológico como antagonista de la reacción de lucha o fuga. Estimula la tranquilidad y las conductas de crianza. En el mercado se pueden encontrar sacaleches, unos instrumentos que simulan el proceso mecánico de succión. Son una buena herramienta cuando la madre no puede amamantar directamente el niño. Aún así, la lactancia materna no es sólo alimento, tiene un fuerte componente sensitivo que refuerza el estímulo mecánico, y para establecer una lactancia materna es recomendable que la madre amamante directamente a su hijo siempre que pueda. No hace falta que la succión sea potente para disfrutar de estos beneficios, a veces sólo hace falta el contacto suave de la boca del bebé con el pecho, como pasa con los niños prematuros o ingresados por enfermedad. Sin embargo, el ser humano tiene una gran capacidad de adaptabilidad y compensación, de forma que puede establecer el vínculo afectivo sin este estímulo inicial. A pesar de todo, la lactancia materna tiene un reconocido papel facilitador y es una herramienta de uso frecuente para el tratamiento del estrés postraumático debido a una mala experiencia en el parto. En las sociedades europeas la elección por parte de la madre de un tipo de lactancia u otro muchas veces está fundamentada por el deseo de disfrutar de la experiencia emocional de amamantar. La lactancia materna proporciona un contacto íntimo único y especial entre madre e hijo.

 

2.2 Para el bebé

A corto plazo: 

  • Normalización de las hormonas del estrés. Con el contacto con la madre y el amamantamiento se normalizan los niveles de las hormonas del estrés (cortisol y noradrenalina), unas hormonas que el bebé ha secretado durante el desarrollo del parto y debido al estrés. 
  • Establecimiento de la impronta. El proceso de impronta o estampación tiene lugar en el momento nacer, la cría tiene un patrón innato de conducta de contacto con la madre, y la madre de aceptación y aprecio. La separación precoz dificulta el establecimiento del vínculo afectivo, del mismo modo que el contacto inmediato y el comienzo de la lactancia materna después del parto favorecen este vínculo. Igual que cualquier otro mamífero superior, el bebé conoce su madre por el tacto y la boca. El estímulo sensorial que supone la succión del pecho materno provoca una respuesta que ayuda a la recuperación del estrés natal del bebé. Calor, humedad, gusto y, en resumen, contacto piel a piel entre el cuerpo de la madre y la boca del niño, que es la parte más sensible y dónde tiene focalizados todos los sentidos en esta etapa de su vida. La succión del pecho alimenta al bebé pero también lo relaja, le proporciona placer y le estimula los sentidos: tacto, gusto, olfato y vista, puesto que el pezón y la areola se han oscurecido durante el embarazo para favorecer el contraste con la piel y estimular la vista del niño.


A largo plazo

  • La lactancia materna a demanda supone un tipo de crianza que irá acompañada de un contacto físico continuo y estrecho entre madre e hijo. Aún así, no hay que olvidar que el vínculo y la crianza van más allá de la alimentación, y las madres, amamanten o no, son capaces de dar el amor y la protección necesarias para el desarrollo del niño. Los expertos en salud hacen recomendaciones sobre los beneficios de la leche materna, pero amamantar es un derecho y una elección. La contraindicación más importante de la lactancia materna es la carencia de deseo por parte de la madre, de forma que hay que evitar los sentimientos de culpa. Amamantar sin querer hacerlo no tiene ningún beneficio. No obstante, el respeto a la libertad de la mujer no es contradictorio con el hecho de que los profesionales tienen que promocionar la lactancia materna, puesto que es la forma más saludable de alimentación de lactantes y niños.

  

3. Otros beneficios

  • Ahorro económico. Se cree que una madre lactante puede llegar a ahorrar alrededor de unos 900 euros al año (cálculo aproximado basado en el gasto que puede suponer la lactancia artificial). Por otra parte, habitualmente los bebés alimentados con leche materna se ponen menos enfermos, con el consiguiente ahorro en consultas, medicación, estancia hospitalaria y menor absentismo laboral de los progenitores.

 

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Recomendaciones institucionales
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  1. Diez pasos hacia una lactancia materna exitosa.
  2. Metas de la Declaración de Innocenti para 1995.
  3. Conclusiones de la Asamblea Mundial de la Salud.
  4. Estrategia mundial para la alimentación del lactante y del niño pequeño.

 

1. Diez pasos hacia una lactancia materna exitosa.

OMS y Unicef (1989, Ginebra). Texto que sugiere una reorientación de las políticas sanitarias de los diferentes países: 

  1. Disponer de una política por escrito relativa a la lactancia materna que sistemáticamente se ponga en conocimiento de todo el personal de atención de salud. 
  2. Capacitar a todo el personal de salud de manera que esté preparado para llevar a cabo esta política. 
  3. Informar a todas las embarazadas de los beneficios de la lactancia materna y la manera de ponerla en práctica. 
  4. Ayudar a las madres a iniciar la lactancia en los primeros treinta minutos posparto. 
  5. Enseñar a las madres la técnica del amamantamiento y cómo mantenerla. 
  6. Dar a los bebés exclusivamente leche materna. 
  7. Facilitar el alojamiento conjunto madre e hijo durante las 24 horas del día. 
  8. Fomentar la lactancia materna a demanda. 
  9. No dar a los niños leche de fórmula artificial ni chupetes. 
  10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna.


2. Metas de la Declaración de Innocenti para 1995. Cumbre Mundial de la Infancia. 

  • Haber nombrado un coordinador nacional de lactancia materna que establezca un comité nacional multisectorial de lactancia materna integrado por representantes de departamentos gubernamentales, ONG y asociaciones de profesionales de la salud. 
  • Garantizar que todos los servicios de maternidad pongan en práctica los Diez pasos para una lactancia materna exitosa (comunicado OMS-Unicef, 1989). 
  • Haber tomado medidas para poner en práctica los principios y los objetivos de todos los artículos del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna y las resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud en su totalidad. 
  • Aprobar leyes que protejan los derechos de la lactancia de las mujeres trabajadoras y establezcan medios para llevarlos a la práctica.


3. Conclusiones de la Asamblea Mundial de la Salud. Resolución 47.5 

  • Insistir en la conveniencia de la lactancia materna ante otras alternativas de la alimentación para el lactante. 
  • Apoyar a las madres en su decisión de amamantar eliminando obstáculos y previniendo dificultades. 
  • Formar a todo el personal de la salud para la aplicación de la declaración conjunta de la OMS y Unicef sobre lactancia natural. 
  • Iniciar la alimentación complementaria a los 6 meses, manteniendo la lactancia materna. 
  • Eliminar las donaciones gratuitas o subvencionadas de leche artificial o de productos relacionados del Código Internacional. 
  • Apoyar a la lactancia materna en situaciones de catástrofe y emergencias, y evitar la distribución indiscriminada de sucedáneos de leche materna. 
  • Estimular la evaluación nacional de las tendencias y prácticas en materia de lactancia materna. 
  • Vigilar las prácticas de alimentación en los establecimientos sanitarios y en las casas. 
  • Pedir a los gobiernos que se sumen a la IHAN (Iniciativa Hospital Amigo de los Niños) y ayudar a los que lo soliciten a ponerlo en práctica. 
  • Reforzar la completa implementación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna (CICSLM) y desarrollar un marco que vigile su aplicación. 
  • Recoger datos sobre el crecimiento de los lactantes amamantados con la ayuda de instituciones científicas.


4. Estrategia mundial para la alimentación del lactante y del niño pequeño.

OMS-Unicef, Ginebra, 55ª Asamblea de la OMS, mayo de 2002.

 
4.1 Descripción de las recomendaciones 
  • Recomendar la lactancia materna para prematuros y recién nacidos con bajo peso. 
  • Mantener la lactancia materna exclusiva durante seis meses y complementada con otros alimentos hasta al menos los dos años de vida. 
  • Como alternativas a la lactancia materna, utilizar leche extraída de la misma madre, leche de nodriza o de un banco de leche. Si no es posible ninguna de estas, utilizar leche artificial en taza, porque es más segura que el biberón. Ofrecer alimentación complementaria adecuada a base de alimentos locales. 
  • Ofrecer a las madres medios para que aprendan a dar el pecho. 
  • Diseñar planes de apoyo especiales para que las familias en situaciones difíciles puedan seguir con la lactancia materna. 
  • Fomentar la lactancia materna en catástrofes y emergencias, de manera que se evite la distribución innecesaria e incontrolada de sucedáneos de leche materna. 
  • VIH: sospesar el riesgo de transmisión a través de la lactancia materna con el riesgo de mortalidad debido al abandono de la lactancia materna. 
  • Dar un apoyo especial y prestar más atención a: huérfanos, niños en familia de acogida, hijos de adolescentes, madres con discapacidad física o mental, problemas de drogadicción o alcoholismo o madres en prisión. 
  • Proteger las madres de la publicidad comercial. 
  • Dictar leyes que favorezcan la continuación de la lactancia materna después de la incorporación de la madre al trabajo. 
  • Mantener investigaciones clínicas poblacionales sobre los factores de comportamiento de las madres lactantes. 
  • Exigir que los alimentos complementarios se comercialicen según las normas del Codex Alimentarius y aplicar en su totalidad el CICSLM. 
  • Permitir que las madres se queden con sus hijos hospitalizados y puedan ofrecer a los bebés alimentación adecuada. 
  • Permitir que los niños lactantes se puedan quedar con sus madres cuando estén ingresadas. 
  • Formar agentes de salud que se ocupen de la lactancia materna en situaciones ordinarias y en catástrofes. 
  • Revisar los planes de estudio de universidades y escuelas para que incluyan la fisiología y la técnica de la lactancia materna. 
  • Promover el desarrollo de grupos de apoyo de madres o de asesores especializados. 
  • Ofrecer la posibilidad que los grupos de apoyo puedan participar en la planificación y la prestación de servicios.

 

4.2 Descripción de los riesgos de la alimentación con leche artificial 

A corto plazo: 

  • La adaptación intestinal es diferente, la alimentación con fórmula provoca un tránsito intestinal más lento (aproximadamente de unas tres horas, en comparación con la lactancia materna, que es de una hora) y eliminación de meconio más lenta. La ausencia de hormonas en la leche artificial (como la insulina o la hormona del crecimiento) atrasa la maduración del epitelio intestinal y el cierre de las uniones intercelulares, lo que favorece que pasen a la circulación sistémica (general) bacterias y antígenos durante los primeros días de vida. Es por eso que los bebés alimentados con fórmula son más susceptibles a las intolerancias alimentarias (principalmente a la leche de vaca), al cólico del lactante, al estreñimiento, al reflujo gastroesofágico y a la hernia inguinal. 
  • Aumento de la incidencia y duración de los procesos infecciosos. Como la alimentación con fórmula no tiene factores que estimulen la inmunidad del bebé, este presenta más incidencia de infecciones gastrointestinales, respiratorias, otitis mediana aguda y otitis mediana aguda recurrente, e infecciones de orina, entre otros. Este aumento de procesos infecciosos puede derivar en un aumento de las hospitalizaciones. 
  • Riesgo de infección por sucedáneo contaminado. Los sucedáneos en polvo que se tienen que reconstituir con agua no son estériles, por eso exponen a los bebés de riesgo (prematuros o enfermos) a un riesgo más alto de infección. 
  • Riesgo más elevado de mortalidad neonatal, como el síndrome de la muerte súbita del lactante, que se produce con más incidencia global en los bebés que no toman lactancia materna.


A medio y largo plazo: 

  • Posibilidad de presentar dificultades digestivas o de alimentación. La leche de fórmula no se modifica; en cambio, la leche materna varía según la dieta de la madre, con lo cual los bebés alimentados con leche artificial pueden tener más dificultados de adaptación a la alimentación complementaria. 
  • Posibles dificultades en el desarrollo neurológico. En el bebé que no se alimenta con lactancia materna se observa una disminución de ácido siálico y de ácido docosahexaenoico, componentes esenciales para el correcto funcionamiento cerebral, en la sustancia gris del cerebro y en la sustancia blanca cerebelosa. También se observa una maduración inferior al año de vida y un retraso en la adquisición de los valores adultos de conducción nerviosa central y periférica. 
  • Cierta relación con la obesidad. Estudios recientes demuestran que los bebés alimentados con leche artificial presentan un 20 % más de riesgo de sobrepeso y un 25 % más de riesgo de obesidad respecto a los alimentados con leche materna. 
  • Incremento en el riesgo de desarrollar cáncer. Un estudio llevado a cabo entre los años 1966 y 2004 sugiere un incremento en el riesgo de cáncer infantil en los bebés no alimentados con leche materna: 9 % por leucemia linfoblástica aguda, 24 % por linfoma de Hodgkin y 41 % por neuroblastoma. 
  • Disminución del riesgo de enfermedades autoinmunitarias. Cuanto menos tiempo de lactancia materna, más riesgo de enfermedad celiaca. Si la introducción del gluten en la alimentación del bebé se produce cuando éste ya no está siendo alimentado por lactancia materna, se duplica la posibilidad de tener enfermedad celiaca. 
  • Disminución del riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal. En familias susceptibles, la introducción precoz de la leche de vaca y el abandono de la lactancia materna aumenta el riesgo de desarrollar diabetes mellitus de tipo 1 y 2. El riesgo es más alto cuanta menos lactancia materna haya y cuanto antes se introduzcan las proteínas de leche de vaca. También hay aumento de artritis reumatoide juvenil y de enfermedad tiroides autoinmunológica. 
  • Cierta disminución del riesgo de enfermedades alérgicas: los bebés alimentados con leche artificial tienen más riesgo de desarrollar dermatitis atópica, sibilancias recurrentes y asma. 
  • Relación con alteraciones en el vínculo afectivo y el maltrato infantil. El contacto con la madre durante el amamantamiento y la liberación de oxitocina en la sangre favorecen sentimientos de bienestar y protección, reducen el estrés y ayudan a establecer un vínculo afectivo madre-hijo. En estudios de factores de riesgo de sufrir maltrato infantil, se identificó con más riesgo el hecho de no haber sido amamantado por la madre que el hecho de ser hijo de madre con problemas sociales (adolescente, pobre o alcohólica).

 

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Estructura y función del cuerpo humano
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Los sistemas de la estructura y función del cuerpo humano, más directamente relacionados con esta situación de vida son:

 

La persona, hombre o mujer, de cualquier edad o condición, es un ser multidimensional integrado, único y singular, de necesidades características, y capaz de actuar deliberadamente para conseguir los objetivos que se propone, de asumir la responsabilidad de su propia vida y de su propio bienestar, y de relacionarse con sí mismo y con su ambiente en la dirección que ha escogido.

La idea de ser multidimensional integrado incluye las dimensiones biológica, psicológica, social y espiritual. Todas experimentan procesos de desarrollo y se influyen mutuamente. Cada una está en relación permanente y simultánea con las otras, de manera que forman un todo en el que ninguna de ellas se puede reducir o subordinar a la otra, ni puede ser considerada aisladamente. Por lo tanto, ante cualquier situación, la persona responde como un todo con una afectación variable de sus cuatro dimensiones. Cada dimensión conlleva una serie de procesos, algunos de los cuales son automáticos o inconscientes y otros, por el contrario, son controlados o intencionados.

Teniendo siempre presente este concepto de persona y sólo con finalidades didácticas, se pueden estudiar aisladamente las modificaciones o alteraciones de algunos de los procesos de la dimensión psicofisiológica en varias situaciones.

 

Anatomía de la mama

La mama está localizada en la fascia superficial, delante del músculo pectoral mayor y entre la segunda costilla y el sexto cartílago intercostal.

El pecho está formado por tejido glandular, tejido graso protector y tejido conectivo de apoyo. La glándula está formada por pequeños alvéolos que elaboran y acumulan la leche, y un sistema de conductos que la transportan al exterior. La glándula mamaria se desarrolla en cuatro periodos: embrionario, primeros dos años de vida, pubertad y gestación. Areola y pezón contienen terminaciones nerviosas sensitivas que cuando son estimuladas por la succión contribuyen a la producción de leche. La piel de la areola y el pezón está pigmentada y durante la gestación se oscurece y la areola se extiende. Al lado de la areola hay los tubérculos de Montgomery, la secreción de los cuales protege el pezón, que es eréctil para poder adaptarse a la boca del bebé durante la succión. El amamantamiento no depende del tamaño de la mama ni de la forma del pezón.

Anatomía del pecho

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Recomendaciones generales en la lactancia materna
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  1. Posiciones 
  2. Alimentación 
  3. Ejercicio

 

 

 

1. Posiciones

El éxito de la lactancia materna depende en gran medida de una buena técnica a la hora de poner el bebé en el pecho, de esta manera se evitan problemas de dolor en el pezón y en la mama, y el suministro no adecuado de leche.

La técnica de amamantar se perfecciona con la práctica, y requiere, por parte de la madre, paciencia y tiempo. Los días más duros para una madre que se inicia en el amamantamiento son los primeros (aproximadamente una semana o diez días). Es muy importante que la madre reciba ayuda y consejo desde la primera vez y que si es posible haya un contacto inmediato con el bebé durante la primera hora de vida.

En este sentido se aconseja: 

  1. El lugar donde la madre dé el pecho tiene que ser silencioso y pacífico, y ella tiene que buscar una postura cómoda. 
  2. Es ideal ofrecer el pecho a demanda, es decir, cuando el bebé lo pide (aproximadamente de 8 a 12 veces en 24 horas), de esta manera la madre evita problemas de congestión mamaria. Con un horario rígido y espaciado en el tiempo el bebé puede succionar con mucha fuerza –por el hambre– y lesionar el pezón. 
  3. Una vez finalizada la toma, se tendría que exprimir el pecho para que salga un poco de leche, hacer un leve masaje en el pezón y dejar que se seque al aire (para prevenir grietas). 
  4. Hay que acercar el bebé al pecho, no el pecho al bebé. 
  5. La oreja, el hombro y la cadera del bebé tienen que estar alineados. 
  6. Sujetar el pecho con la mano, de manera que el dedo pulgar quede por encima y los demás dedos por debajo, separados de la areola. 
  7. Hacer cosquillas con el dedo pequeño o con el pezón en el labio inferior del bebé, de manera que cuando abra la boca, el pezón de la madre se introducirá en su boca. Los labios del bebé tienen que rodear la areola. 
  8. La nariz del bebé tiene que tocar el pecho, pero sin hacer presión, para que el bebé pueda respirar libremente. 
  9. La mujer lactante sabe que el bebé está succionando porque nota una tirada rítmica en el pecho, en ningún caso tiene que doler. 
  10. Para retirar el bebé del pecho, hay que eliminar el vacío que el bebé consigue con la succión, para que no duela a la madre. Esto se consigue introduciendo el dedo pequeño de la madre entre los labios del bebé, entre las encías. 
  11. Un vez el bebé ha acabado, hay que ayudarlo a expulsar el aire que ha tragado mientras succionaba. Esto se consigue colocando el bebé en posición vertical, entre el pecho y el hombro de la persona que lo sostiene, y presionando ligeramente su espalda, dándole ligeros golpes.


Posiciones para amamantar:

1.1 Posición de cuna

La madre se tiene que sentar cómodamente, en una silla con el respaldo amplio, para apoyar bien el hombro. Puede elevar al bebé utilizando una almohada, y para que la espalda quede totalmente alineada se recomienda la utilización de un taburete para los pies. Una vez la mujer esté cómoda, conviene que coloque al bebé sobre su brazo, con la cabeza sobre el codo y el ombligo del bebé contra el ombligo de la madre. El antebrazo del bebé tiene que estar por debajo del brazo de la madre.


1.2 Posición de rugby o de fútbol americano

La madre está sentada cómodamente y sostiene la cabeza y el cuello del bebé con la mano, de forma que las piernas y el tronco queden por debajo del brazo.

Esta posición se recomienda en partos por cesárea, en pechos grandes, en bebés pequeños y nerviosos, y en casos en que la madre necesita vaciar la glándula mamaria lateralmente.


1.3 Posición tumbada en decúbito lateral

La madre está tumbada cómodamente, puede colocar al bebé paralelo a ella y ombligo contra ombligo.

Esta posición está recomendada los primeros días, cuando la madre ha tenido una cesárea, en situaciones en que no puede estar sentada mucho rato (sea por la episiotomía o por hemorroides o morenas), cuando la madre está muy cansada o por las noches.

A esta posición se puede añadir una variante que sería con el bebé en paralelo a la madre pero no ombligo contra ombligo, de esta manera se consigue vaciar la parte baja del pecho. 

 

 

 Audiovisual Lactancia Materna

 

 

 

2. Alimentación

Durante el periodo de lactancia es muy importante mantener una alimentación equilibrada y saludable con todos los grupos de alimentos. Durante la lactancia, igual que durante el embarazo, los requerimientos nutricionales aumentan.

El requerimiento energético estimado para una mujer gestante es de 2.700 kcal/día y se calcula en función del requerimiento estimado para la mujer (según sea adolescente o mujer adulta) más el gasto que se debe a la lactancia, aproximadamente 700 kcal. De estas 700 kcal, 200 kcal se obtienen de las reservas acumuladas durante el embarazo en el tejido adiposo de las caderas. Es por este motivo que el periodo de lactancia materna no es un buen momento para hacer una dieta de adelgazamiento. El hecho de amamantar, además, moviliza las grasas periféricas de la mujer, y hace que se produzca de una manera natural el adelgazamiento de la zona abdominal y de las zonas en las que se ha producido la reserva energética a lo largo del embarazo.

La leche materna tiene mucha agua, se necesita una leche con un contenido de un 88 % de agua aproximadamente y se recomienda que la mujer que amamanta beba alrededor de dos litros de agua al día, a pesar de que normalmente la ingesta se regula por la sed.

 

 

3. Ejercicio

La práctica de actividades deportivas es compatible con la lactancia. En este sentido se aconseja: 

  • El ejercicio moderado, puesto que en combinación con una nutrición equilibrada es muy saludable. Por ejemplo, se puede andar 45 minutos diariamente. No se ha demostrado que el ejercicio disminuya la producción de leche. 
  • La natación no está contraindicada una vez pasada la cuarentena. El frío puede inhibir, pero sólo temporalmente, la eyección de leche. Sólo hace falta que la mujer utilice un sujetador firme sin que apriete mucho.

 

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Periodos de la lactancia materna y el destete
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De los 0 a los 6 primeros meses de vida 

  1. Inicio 
  2. Los primeros días de vida 
  3. Del primer al sexto mes de vida 
  4. A partir de los 6 meses 
  5. Destete

 

 

1. Inicio

Para facilitar el comienzo de la lactancia se aconseja: 

  • Empezar inmediatamente después del nacimiento con el contacto piel a piel inmediato. La comadrona seca el bebé y lo coloca en contacto directo con el pecho y el abdomen de la madre siempre que sea posible. 
  • Todas las intervenciones médicas no urgentes se tienen que posponer hasta después de la primera toma de pecho del niño, y si no es posible enseguida que recuperen la estabilidad reiniciarán el contacto piel a piel. 
  • Facilitar que la mujer esté acompañada y se la ayude en estos momentos a iniciar el amamantamiento. En este sentido, se aconseja que sea la madre quien manipule al bebé y la comadrona pueda intervenir si detecta dificultades. 
  • La primera toma tiene que durar hasta que el niño suelte el pezón espontáneamente, puesto que, aunque no lo vea, la madre ya tiene calostro
  • El bebé mamará del primer pecho hasta que espontáneamente lo suelte y seguidamente se le ofrecerá el segundo pecho. A la siguiente toma se empieza por el último pecho que se ha ofrecido.

 

 

2. Los primeros días de vida

Para facilitar el amamantamiento se aconseja: 

  • Mantener el bebé en la habitación de la madre las 24 horas del día si ella está de acuerdo para que el bebé pueda tomar el pecho a demanda, y favorecer el encamado conjunto para el descanso y el confort de los dos. 
  • Si fuera necesaria la separación del niño y la madre es necesario el consentimiento informado de la madre. 
  • Es fundamental no dar suplementos de leche de fórmula ni suero glucosado con tetina ni chupetes, puesto que pueden interferir en el aprendizaje del bebé. La posición de la boca del bebé para coger el pecho y sacar leche es diferente de la posición para enganchar chupetes y tetinas y en estos primeros momentos todavía no tiene capacidad de distinguir las dos técnicas. 
  • Observar durante los primeros días y aprender a reconocer el comportamiento del bebé cuando tiene hambre (muecas, nerviosismo, intento de succión de la mano). El llanto es la última señal, y no es necesario llegar a ello. 
  • Ofrecer el pecho al bebé según su demanda. La producción de leche se regulará por la demanda del bebé. Durante los primeros días tienen que tomar al menos 8 dosis en 24 horas, a pesar de que pueden necesitar mamar más de 12 veces en 24 horas. Esta conducta favorece el establecimiento de una buena producción de leche y previene la ingurgitación de las mamas
  • Mantener las tomas nocturnas o bien sacarse la leche, puesto que el estímulo de la succión durante la noche provoca un incremento de la secreción de prolactina (una hormona asociada a la producción de leche). Es normal la pérdida de peso del bebé en estos primeros dos días, hasta un 10 % del peso en el momento del nacimiento de un bebé a término, y la posterior recuperación alrededor del cuarto día. 
  • Es imprescindible observar que haya un buen acoplamiento de la boca del niño a la mama para prevenir lesiones en el pezón y pérdidas de peso inadecuadas.

 

3. Del primer al sexto mes de vida

Para facilitar el amamantamiento se aconseja: 

  • Si la lactancia materna está establecida en exclusiva no habrá que añadir ningún suplemento hasta el final del sexto mes. 
  • La leche materna tiene un 87 % de agua y por lo tanto no es necesario administrar agua a los lactantes con lactancia materna exclusiva a demanda ni siquiera en casos de fiebre. 
  • Se pueden dar suplementos de vitamina D en aquellos casos excepcionales en los que el bebé alimentado con leche materna exclusiva esté escasamente expuesto a la luz solar. En las fórmulas artificiales este suplemento ya está incluido.

 
Los bebés con lactancia materna exclusiva durante las primeras cuatro semanas suelen engordar unos 200 g por semana de media (las niñas algo menos).

 

Percentiles 3º y 97º de peso (en Kg) según edad (en semanas) para niños y niñas
 Edad en semanasNiños  Niñas
 

 3º 

 97º 

 3º 

 97º 

 0

 2,5 

 4,3  

 2,4 

 4,2 

 1

 2,6 

 4,5 

 2,5 

 4,4 

 2

 2,8 

 4,9 

 2,7 

 4,6 

 3

 3,1 

 5,2 

 2,9 

 5,0 

 4

 3,4  

 5,6 

 3,1 

 5,3 

Fuente: Cattaneo A., Fallon M., Kewitz G., Mikiel-Kostyra K., Robertson A. La alimentación de lactantes y niños pequeños: recomendaciones estándar para la Unión Europea, 2009; p.17.

Hay que tener presente que el uso indiscriminado de leches industriales en la segunda mitad del siglo XX, con más contenido proteico, supuso un incremento del peso y la talla de los bebés de forma que hizo parecer deficitario el contenido en nutrientes de la leche humana. Las curvas de crecimiento de los últimos 50 años estaban basadas en este tipo de alimentación. En 1994 la OMS empezó un estudio para elaborar nuevas curvas internacionales basadas en niños sanos amamantados por madres no fumadoras.

La conducta que hay que seguir cuando el aumento de peso no es adecuado siempre empieza por observar la técnica de amamantamiento utilizada, y si es correcta estudiar la posible presencia de un problema médico.

Otros problemas en la continuación de la lactancia son las crisis de crecimiento, periodos de succión muy frecuente que hacen que la madre tenga la sensación de no producir suficiente leche, pero, de hecho, en pocos días la oferta se corresponde a la demanda.

También puede haber inapetencia en periodos de 3 a 5 días debido a: 

  • Afecciones en la boca, las orejas y la nariz. 
  • Respuesta al dolor materno. 
  • Uso de biberones y chupetes. 
  • Ambiente con exceso de estímulos, olores o perfumes. 
  • No ofrecer suficiente atención en periodos de llanto. 
  • Cambios en la rutina. 
  • Largas separaciones de la madre. 
  • Intolerancias a alimentos que ha tomado la madre.


4. A partir de los 6 meses

Para facilitar el amamantamiento se aconseja: 

  • Responder al interés de los niños por otros alimentos con pequeños catas siempre sin forzarlos. 
  • Añadir alimentos complementarios para proporcionar todos los requisitos para la correcta nutrición de los bebés. Estos complementos basados en la dieta familiar se pueden administrar en forma de puré, triturados o casi sólidos. 
  • Introducción progresiva de los nuevos alimentos para poder detectar intolerancias, de uno en uno a la semana y en pequeñas raciones. 
  • Hasta el primer año de vida el lactante tendría que tomar al menos 500 ml de leche materna al día, lo que se consigue con 5 tomas al día pero puede variar según la forma de mamar del niño. 
  • La base de la alimentación será la leche materna, y los otros alimentos serán un complemento, y para garantizarlo se ofrecerán después del pecho. 
  • Entre los 6-8 meses los alimentos complementarios se toman de 2 a 3 veces al día. 
  • A partir de los 9 meses, de 3 a 4 veces al día. Y a partir de los 12 meses se introducen 1 o 2 refrigerios adicionales. 
  • El primer año de vida la fuente de nutrientes del niño es la leche materna y progresivamente los alimentos familiares pasaran a serlo hacia los 2 años.

 

5. Destete 

No hay una edad establecida para el destete fisiológico en la raza humana. La OMS, Unicef y la Asociación Catalana de Pediatría recomiendan, si así lo quieren el niño y la madre, que se amamante hasta los dos años. Un grupo de organizaciones, entre las que está la OMS, Unicef y la Asociación Catalana de Pediatría, han intentado determinar cuánto tiempo se debe amamantar a los bebés. La mayoría de organizaciones coinciden en que el objetivo ideal es lactancia exclusiva los seis primeros meses y, a partir del sexto mes, además de la leche materna, introducir lentamente otros alimentos hasta que el bebé se interese, situación que puede durar hasta los tres años. Hay varios factores relacionados con la madre y el bebé que se deben tener en cuenta para el destete, y cada madre debería decidir, tanto para ella como para su bebé, durante cuánto tiempo debe continuar la lactancia materna.

 

El destete normal supone un proceso en el cual lentamente se introducen todos los alimentos y el niño adquiere la habilidad de masticar y deglutir sólidos. Por tanto, no es un momento concreto sino todo un periodo que empieza cuando se introducen alimentos diferentes a la leche materna y se acaba con el abandono completo de la lactancia materna.  

 

A pesar de que pueda haber un cierto rechazo a los nuevos gustos y texturas, hay que mantener el ofrecimiento de estos alimentos siempre sin negar el pecho. Se recomienda evitar un final apresurado, puesto que puede causar problemas emocionales y sentimientos de inseguridad al niño. 


En cuanto a la edad de fin del destete, está muy relacionada con aspectos culturales, sociales, económicos o personales. Como ya hemos dicho, los organismos oficiales recomiendan mantener la lactancia materna hasta los 2 años, pero la decisión depende del niño y de la madre, igual que al principio el deseo materno es fundamental. 

 

Ejemplos de alimentos apropiados a las diferentes edades y etapas del desarrollo 
(Son ejemplos, por tanto no son los únicos alimentos que se pueden introducir)

Edad (meses) Reflejos / CapacidadesTipos de alimentos que se pueden consumir  Ejemplos de alimentos
0-6

Mamar; chupar y tragar.

Líquidos.

Sólo leche materna.

4-7

Primeros intentos de masticar; aumento de la fuerza de succión; reflejo nauseoso desde la mitad de la lengua al tercio posterior.

Alimentos en forma de puré (sólo si las necesidades nutricionales del bebé requieren la introducción de alimentos complementarios).

Leche materna más puré de carne cocida; purés de verduras (p.ej., zanahoria) o frutas (p. ej., plátano); puré de patatas; cereales sin gluten (p. ej., arroz).

7-12

Limpieza de la cuchara con los labios; primeros mordiscos y masticaciones; movimientos laterales de la lengua y movimiento de los alimentos hacia los dientes.

Desarrollo de las capacidades motrices para introducirse alimentos en la boca.

Aumento de la variedad de alimentos en puré o triturados y de alimentos para coger con los dedos, combinando alimentos familiares y nuevos. Tres comidas al día y dos refrigerios en medio.

Leche materna más carne picada cocida; purés de verduras y frutas cocidas; frutas y verduras crudas cortadas (p. ej., plátano,  melón, tomate); cereales (p. ej., trigo, avena).

12-24

Movimientos masticatorios de rotación; estabilidad de la mandíbula.

Alimentos familiares.

Leche materna más lo que coma la familia, siempre que la dieta familiar sea saludable y equilibrada.

Fuente: Cattaneo A., Fallon M., Kewitz G., Mikiel-Kostyra K., Robertson A. La alimentación de lactantes y niños pequeños: recomendaciones estándar para la Unión Europea, 2009; p. 21.


Consejos de salud: Alimentación e infancia de 19 meses a 5 años


Circunstancias especiales como la incorporación de la mujer a la actividad laboral después de la baja maternal pueden ser compatibles con la lactancia materna y no tienen que ser necesariamente un motivo de destete total. La lactancia materna, no sólo tiene una finalidad nutritiva, sino que tiene un componente afectivo importante, de relación de la madre con el hijo. Por lo tanto, en el momento de dejar de lactar se recomienda que la madre establezca de forma gradual otras formas de relación afectivas en aquellos momentos en los que antes daba el pecho, y cambie los espacios de las tomas por caricias, abrazos, juegos y canciones.

Poco a poco las tomas se distancian en el tiempo y la duración se reduce, a la vez que las comidas se incrementan el número y volumen de alimentos de las comidas para evitar que el hambre lleve al niño a pedir el pecho.

 

Consejos para evitar el dolor, la ingurgitación, la obstrucción y la mastitis durante el destete

El destete se puede dar por dos situaciones: el niño pide otros alimentos y no reclama el pecho o la madre decide iniciar el destete cuando el niño todavía quiere mamar.

Hay que tener presente que cuanto mayor es el niño más capacidad tiene de expresarse y, por tanto, de pedir el pecho, pero también más preparado está para ingerir otros alimentos.

  1. Si el destete se da porque el niño rechaza el pecho y reclama otros alimentos, se le deben ofrecer alimentos adecuados a su edad. En este caso, como que el niño no pide el pecho, sólo se tendrán que hacer extracciones mínimas graduales de la leche del pecho, teniendo en cuenta las recomendaciones siguientes:
    • La extracción de leche se puede hacer manualmente o con el sacaleches.
    • El pecho no debe quedar nunca vacío del todo. La mujer debe extraerse la leche justa para no sentir dolor. La sensación no debe ser de pecho lleno ni de pecho vacío, sino que el pecho debe tener leche suficiente para que reduzca la producción. Esta leche residual se irá reabsorbiendo y, progresivamente, la madre producirá menos leche.
    • La leche que se ha extraído se puede conservar y reutilizar para administrarla en biberones o para hacer papillas.
    • No se aconseja la toma de medicamentos inhibidores de la leche, como la cabergolina, ya que una vez ya instaurada la lactancia materna estos fármacos son ineficaces y pueden provocar efectos secundarios.
    • No es necesario hacer compresiones fuertes en el pecho ni tomar sustancias diuréticas como fármacos o infusiones.
  2. Si el destete es una decisión de la madre, se recomienda hacer un plan de retirada siguiendo los consejos generales y teniendo en cuenta las siguientes recomendaciones de forma especial:
    • La decisión de iniciar el destete se debe explicar verbalmente al niño aunque sea muy pequeño, siempre con sinceridad y afecto. Se le debe decir verbalmente que este cambio no conllevará cambios en el afecto hacia él. Se recomienda elegir una fecha y anunciarla con anticipación.
    • Hay que sustituir la toma que sea más fácil para la mujer por alimentos adecuados a la edad del niño. Se mantendrá esta decisión durante unos días hasta que el niño ya no pida esa toma o lo haga con poca insistencia. Entonces se sustituirá otra toma siguiendo las mismas pautas.
    • Las tomas nocturnas o las que ayudan a inducir el sueño suelen ser las últimas que se retiran, pero esta decisión depende en cada caso. Sólo la madre y el niño saben cuál es el momento del día en el que las necesidades de amamantar son más difíciles de sustituir.
    • Se debe dedicar el tiempo de la toma sustituida en caricias, abrazos, besos y otras muestras de afecto.
    • A menudo los niños expresan los sentimientos de pérdida, a veces con llantos, otras con rabietas. Es aconsejable aceptar sus sentimientos y consolarlos.
    • La decisión de destete debe ser firme y debe mantenerse. No se aconseja una actitud ambivalente, ya que los niños no pueden entender los cambios de actitud y eso les puede dificultar el proceso.
  3.  

 

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Extracción y conservación de la leche materna
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Las recomendaciones siguientes son para bebés sanos que están en casa. Para los bebés hospitalizados, hay que consultar con el centro hospitalario las normas para la conservación y la utilización de la leche.

En caso de hospitalización prolongada del bebé, puede pasar que el niño esté durante un tiempo sin poder tomar la leche de la madre y en este caso es importante extraer y guardar la leche para que más adelante la pueda tomar. Es normal que al principio sólo se puedan sacar unas pocas gotas de leche. Con la práctica regular aumenta el conocimiento de la técnica y la eficacia, de forma que en poco tiempo se puede conseguir un buen volumen de leche. Los extractores de leche se pueden conseguir en las farmacias o en las tiendas especializadas en bebés y niños.

1. Recomendaciones generales, 2. Técnica de extracción manual, 3. Técnica de extracción con sacaleches mecánico o manual, 4. Técnica de extracción con sacaleches eléctrico, 5. Conservación y almacenaje de la leche, 6. Proceso de descongelación de la leche materna, 7. Aspecto de la leche descongelada, 8. Manipulación de la leche descongelada, 9. Otras recomendaciones.

 

1. Recomendaciones generales: 

  1. Antes de manipular el pecho hay que lavarse bien las manos. 
  2. Hacer un masaje en el pecho antes de la extracción, que consiste en hacer un movimiento circular con los dedos y a continuación mover los dedos desde los extremos hacia el pezón y finalmente inclinar los dos pechos hacia adelante con una sacudida suave.

    Exploración mama
  3. Escoger el tipo de extracción según las necesidades. Algunas mujeres sólo conseguirán sacar leche con la extracción manual con masaje previo y otras tendrán más facilidad. Si sólo hay que sacar leche de manera ocasional, será suficiente con un extractor manual o la autoextracción. Por otra parte, si la madre tiene que estar separada durante periodos largos, como por ejemplo la incorporación laboral, el extractor eléctrico resulta más rápido y eficaz.


2. Técnica de extracción manual (T. de Marmet) 

  • Hay que poner los dedos y el pulgar formando una letra C 4 centímetros atrás del pezón. 
  • El pecho no debe caer sobre la mano. 
  • Hay que empujar con los dedos hacia las costillas sin separarlos. Si el pecho es grande tal vez será necesario levantarlo un poco. 
  • Después, hay que presionar suavemente los dedos y rodar hacia el pezón. 
  • Hay que ir cambiando la posición para vaciar todo el pecho. 
  • Repetir el proceso y hacer de nuevo el masaje. 
  • Hay que evitar maniobras de presión o estiramientos demasiado fuertes.

    Extracción manual leche del pecho   


3. Técnica de extracción con sacaleches mecánico o manual 

  • Primero hay que escoger una medida del embudo o copa adecuada al pecho. 
  • El embudo o copa se debe colocar suavemente sobre el pecho con el pezón en el centro y procurando que quede cerrado para que no se escape el vacío. 
  • Se empieza con tracciones cortas y rápidas utilizando el mango. 
  • Un vez empieza a salir leche hay que hacer aspiraciones largas i uniformes. 
  • Hay que evitar un bombeo demasiado fuerte que pueda provocar dolor en el pecho. 
  • Hay que utilizarlo de 5 a 7 minutos en cada pecho hasta que el flujo de leche sea más lento y repetir la operación si se desea.

    Aparato de sacaleches 

 

4. Técnica de extracción con sacaleches eléctrico 

  • Hay que escoger una medida del embudo o copa adecuada al pecho. 
  • Se deben conectar las partes del extractor y enchufar si es necesario según las instrucciones del fabricante. 
  • El embudo o copa se debe colocar suavemente sobre el pecho con el pezón en el centro y procurando que quede cerrado para que no se escape el vacío. 
  • Hay que empezar al nivel más bajo de presión. 
  • Hay que poner en marcha el extractor y cuando ya salgan unas cuantas gotas de leche incrementar el nivel de presión de manera gradual hasta un nivel cómodo. Hay modelos que empiezan por extracciones rápidas y cortas de manera automática. 
  • Hay que mantener la extracción 5 o 7 minutos en cada pecho. 
  • Conviene utilizar el extractor en cada pecho un máximo de 15 minutos.


5. Conservación y almacenaje de la leche 

  • Se deben utilizar recipientes que se hayan lavado con agua jabonosa y estén bien enjuagados. 
  • Si hay que congelar la leche, se deben utilizar envases de plástico duro homologados para la conservación de alimentos. 
  • Hay que poner fecha y hora en los recipientes en el momento de la recogida. 
  • Conviene refrigerar y congelar la leche en función de si se quiere utilizar inmediatamente o no. 
  • Hay que utilizar leche fresca siempre que sea posible. 
  • La leche que no se haya utilizado se debe congelar antes de dos días. 
  • La leche madura es la que tiene la madre pasadas las primeras semanas del parto. Esta leche madura recién exprimida y guardada en un recipiente cerrado se mantiene a temperatura ambiente a 25 ºC o menos durante 8 horas y en la nevera a 4 ºC o menos durante unos 5 días. 
  • La leche congelada se conserva durante dos semanas en el congelador incluido dentro del frigorífico (*/***). Tres meses en el congelador de puerta separada del frigorífico, y de 6 a 12 meses en congeladores de tipo combi de 4 **** (-20 ºC ****).


6. Proceso de descongelación de la leche materna

  • Se recomienda, siempre que sea posible, descongelarla poco a poco en la nevera. 
  • Si no es posible descongelarla poco a poco en la nevera, se puede poner el recipiente con la leche congelada debajo del grifo, empezando con el agua fría e incrementando lentamente la temperatura hacia tibia y más caliente hasta llegar a la temperatura adecuada. 
  • No hay que dejar que la leche hierva. 
  • Hay que agitarla antes de probar la temperatura. 
  • No hay que utilizar microondas para calentar la leche materna.


7. Aspecto de la leche descongelada 

  • La leche que hay que descongelar, cuando se descongela se fracciona espontáneamente. Esto quiere decir que la leche desnatada queda en el fondo del recipiente, y puede parecer bastante aguada, que en medio hay una capa de leche entera, y que la nata queda en la superficie. 
  • Hay que agitar la leche antes de dársela al bebé.


8. Manipulación de la leche descongelada 

  • La leche que se ha descongelado dentro de la nevera (pero no calentado ni utilizado antes) se conserva a temperatura ambiente 4 horas y en la nevera 24 horas. 
  • La leche que se ha descongelado bajo el grifo de agua tibia, sólo se conserva a temperatura ambiente mientras dura la toma. 
  • La leche descongelada bajo el grifo de agua tibia sólo se conserva en la nevera durante unas 4 horas. 
  • La leche que sobra de la toma hay que tirarla. 
  • La leche que se ha descongelado no se puede volver a congelar.


9. Otras recomendaciones 

  • Si se quiere añadir leche fresca a un envase que ya tiene leche congelada hay que enfriarla antes en la nevera. 
  • Conviene guardar la leche en pequeñas cantidades (60-80 ml) para poder descongelar sólo la que el bebé tenga que tomar inmediatamente. 
  • Se puede mezclar para una misma toma leche extraída en diferentes momentos, siempre que no haya más de 15 días de diferencia.

 

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Situaciones de vida relacionadas
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  1. Lactancia materna en niños prematuros 
  2. Tener mellizos 
  3. Incorporación a la actividad cotidiana habitual

 

 

1. Lactancia materna en niños prematuros

Se considera que un bebé es prematuro cuando nace antes de cumplir la semana 37 de embarazo. La semana de gestación en la que nace el niño prematuro es muy importante y marcará el grado de desarrollo y madurez de sus órganos.

El aparato digestivo de estos bebés tiene que empezar a funcionar antes de ser maduro. Sólo la leche materna tiene sustancias capaces de acelerar este proceso madurativo. La leche materna posee principios activos que provocan el despertar de la digestión después del parto prematuro. Los pechos maternos generan una leche diferente cuando el parto es prematuro, el cuerpo de la mujer crea una leche adaptada diferente de la que se produce cuando el parto es a término, por ejemplo las grasas de la leche tienen una composición que las hace más digeribles.

Aún así, muchas veces la leche materna no puede cubrir todas las necesidades de los grandes prematuros (es decir, aquellos bebés que son extremadamente pequeños); sin embargo, es muy valiosa por su riqueza en defensas que el bebé todavía no puede generar por sí mismo.

Los niños prematuros se cansan rápidamente y es normal que no tomen del pecho la leche necesaria para poder satisfacer sus necesidades, de forma que tendrán que recibirla ya sea en sonda, jeringuilla, vaso o cucharilla. Aún así, hay que mantener el contacto piel a piel siempre que sea posible, de forma que el bebé se familiarice con el olor de la madre, del pecho y de la leche. La boca del hijo es el estímulo más importante para la producción de leche de la madre.

Para poder ofrecer la leche que el bebé no puede succionar es recomendable que la madre se instruya en las técnicas de extracción y conservación de la leche.

 

 

2. Tener mellizos

Las madres de mellizos pueden amamantar a sus hijos igual que les madres de un solo niño, ya que los pechos son capaces de producir leche suficiente para dos o, incluso, tres bebés. En el caso de tener mellizos es importante seguir una dieta equilibrada, y recibir el apoyo y la ayuda de la familia y los amigos, ya que el principal obstáculo de la lactancia es el cansancio.

Los inicios de la lactancia de los mellizos son idénticos a los de un recién nacido único y tanto la madre como los bebés se pueden encontrar con las mismas dificultades. A menudo los mellizos son prematuros o de bajo peso y en este sentido deben seguirse las pautas recomendadas por el equipo de salud
 
Se puede amamantar de manera alternante de manera consecutiva y no en el mismo pecho (para evitar que uno tome siempre sólo la leche del inicio y el otro siempre sólo la del final, que es más grasa) o bien simultánea, con un bebé en cada pecho. Cada mujer escoge qué opción le es más adecuada, pero en general en los primeros días del amamantamiento, cuando los recién nacidos y la madre se están conociendo y la producción de leche aún no es muy abundante, se recomienda dar el pecho a demanda a cada bebé de manera alternante. Más adelante, cuando la madre y los pequeños tienen más habilidades, el amamantamiento simultáneo ayuda a ahorrar tiempo y energía.  

Diferentes posturas para amamantar a gemelos

 

 

 

3. Incorporación a la actividad cotidiana habitual y a la vida laboral

Es interesante valorar las posibilidades de horarios más flexibles o de jornada reducida durante unos meses para poder estar más tiempo con el bebé, pero, a pesar de que sea necesaria una incorporación rápida al trabajo, es posible continuar amamantando durante muchos meses.

Si la madre se incorpora al trabajo antes de los seis meses de vida del bebé, la mejor manera de mantener la lactancia consiste en extraer la leche con un sacaleches o extractor de leche.

La leche materna se puede almacenar en la nevera para que el cuidador se la ofrezca al bebé con un vasito o cuchara. Si el bebé tiene más de dos meses también se le puede ofrecer con tetina. Si la madre ofrece el pecho al bebé inmediatamente antes de salir de casa e inmediatamente cuando vuelve, el bebé necesitará una o dos tomas de leche según el tiempo de su ausencia.

Es importante saber que muchos bebés cuando la madre está disponible pueden pedir a menudo y ser alimentados a demanda, pero cuando la madre no está, son capaces de aguantar varias horas sin comer. Algunos bebés duermen de manera prolongada cuando la madre no está i piden mucho más a menudo cuando está a su lado.

Para evitar el cansancio derivado del trabajo y del hecho de estar amamantando es importante que la madre aproveche las horas en las que puede descansar. Puede quedarse dormida mientras amamanta por la noche o dormir la siesta mientras amamanta, y dormir y descansar más en sus días libres. La tarea de criar al bebé es cosa de dos, si la madre se encarga de la lactancia, el padre u otra persona de apoyo tendría que responsabilizarse de otros aspectos relativos al cuidado del niño y del hogar.

Si cuando la madre se incorpora al trabajo el bebé ya tiene cerca de seis meses, se pueden ofrecer otros alimentos en forma de puré (arroz, patata cocida, puré de verduras, puré de verduras con carne, puré de frutas) durante las ausencias de la madre, de forma que cuando la madre vuelve a casa le ofrece el pecho a demanda.

Si la ausencia de la madre es prolongada convendrá que utilice un extractor de leche, también llamado sacaleches, en el trabajo, para evitar la congestión mamaria por la acumulación de leche. La leche extraída puede almacenarse a temperatura ambiente unas horas hasta llegar a casa o en una pequeña nevera portátil, y se puede ofrecer al bebé cuando la madre esté trabajando.

Es conveniente aplicar todas las medidas recomendadas respecto a la extracción y la conservación

 

 

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Problemas de salud relacionados
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En el curso de la lactancia materna pueden aparecer problemas de salud que harán que la mujer tenga que adoptar medidas que modifiquen ciertos aspectos. A veces estos problemas se deben a una enfermedad intercurrente, como por ejemplo la madre que tiene varicela. En este caso no hay que abandonar la lactancia materna, sólo hay que extraer la leche durante el tiempo de contagio. Otros problemas estarán relacionados más directamente con la lactancia materna en sí. Muchos de estos problemas se pueden prevenir en gran parte si la lactancia materna es guiada adecuadamente desde el inicio. Las mujeres y quienes las asisten necesitan conocer el manejo de la lactancia y del pecho, tanto para alimentar adecuadamente al bebé como para mantener sanos los pechos.

Un principio general aplicable en todos los casos es el lavado correcto y frecuente de las manos, tanto de las madres como de los profesionales que las atienden.

1. Problemas de origen fundamentalmente mecánico, 2. Problemas de salud de origen no mecánico, 3. Tener una enfermedad intercurrente.

 

1. Problemas de origen fundamentalmente mecánico

Una buena posición de la boca del bebé en el pecho materno ahorra situaciones que producen retención de leche. Grietas, obstrucción, ingurgitación y mastitis pueden aparecer juntas porque tienen el mismo origen mecánico. Se tienen que tratar rápidamente alteraciones iniciales como la ingurgitación, el conducto bloqueado o el dolor de los pezones, para no llegar a problemas como la mastitis o el absceso mamario.

 

 
 
1.1 Grietas

Son heridas superficiales que afectan la piel de los pezones. 

Causas

La causa más común de traumatismo del pezón es una mala colocación de la boca del niño en el pecho. La boca del niño tiene que coger la areola materna y en lugar de esto engancha el pezón, que se traumatiza por la presión sobre el paladar y las encías.
 
Otros aspectos que las favorecen son la aplicación de cremas, jabones y el lavado excesivo.

Además, la confusión que crea en el niño la diferencia entre como se coloca la boca en una tetina de biberón y en una mama puede causar lesiones en el pecho por la manera de engancharlo.

A veces, y a pesar de que el niño hace una buena colocación de la boca, un frenillo de la lengua corto interfiere en la colocación de la boca en el pecho y puede producir grietas o fisuras en el pezón. 

Signos y síntomas

Los primeros días después del parto es normal sentir un dolor tolerable en los pezones, especialmente al principio de la toma. Si el dolor persiste y no se limita al principio es síntoma de una mala posición, que se tiene que corregir y que está generando grietas. Algunas veces las grietas van acompañadas de retención de leche, puesto que el dolor del pezón puede conducir a evitar la alimentación con el pecho afectado. Además, las grietas se pueden convertir en una vía de entrada para las bacterias e ir acompañadas de una mastitis cuando la madre no deja que el bebé vacíe el pecho dolorido. 

Tratamiento y consejos 

  • Como en cualquier otra herida en la piel superficial, se aconseja la exposición al aire siempre que sea posible. 
  • El pezón y la areola tienen que estar secos y el único líquido beneficioso para el pecho de la madre y para la boca del bebé es la leche materna, por lo tanto se aconseja aplicar unas gotas de leche materna sobre las grietas después de la toma. 
  • Se curan espontáneamente en pocos días si se evita la fricción con una buena posición, y por lo tanto es fundamental cambiar y buscar la mejor posición del bebé para la lactancia
  • No se aconseja como tratamiento el uso de las pezoneras, puesto que hacen disminuir el vaciado de los pechos. Como consecuencia de la mala estimulación la producción baja y se puede acabar acortando el periodo de la lactancia. 
  • No está aconsejado como tratamiento el uso de chupetes o tetinas. Los bebés necesitan tiempo y práctica para aprender a mamar con eficacia, y el movimiento de la lengua, la posición de las mejillas y la mandíbula es diferente en chupetes y tetinas que con el pecho materno, de forma que no podrán habituarse a una buena posición de la boca y las grietas persistirán. 
  • Cuando la causa es un frenillo de la lengua corto será necesaria la revisión de la boca del niño por parte del pediatra para valorar si es necesaria una intervención sobre la lengua del bebé.

 

 
1.2 Ingurgitación

Es la obstrucción del drenaje venoso y linfático del pecho materno. 

Causas

Aparece cuando el pecho está lleno tanto de leche como de líquido tisular. El flujo de leche obstaculizado y la presión en los conductos lácteos y en los alvéolos aumenta. 

Signos y síntomas

Los pechos se hinchan, están edematosos, brillantes y enrojecidos. Un pecho lleno no ingurgitado se nota caliente, duro y firme pero no está brillante ni enrojecido, normalmente la leche sale bien y a veces gotea espontáneamente. Al niño le resulta fácil succionar y vaciar el pecho. 

Tratamiento y consejos 

  • Se puede prevenir si la lactancia materna es exclusiva a demanda con un inicio precoz, de forma que muchas mujeres ni siquiera notan la subida de la leche. 
  • Una vez ha aparecido consiste en vaciar el pecho; algunas veces se tiene que recurrir al vaciado manual o con sacaleches, puesto que cuando el pecho está demasiado lleno el niño tiene dificultades para el acoplamiento. 
  • Por otra parte, el componente inflamatorio dificulta también la extracción de la leche, y por lo tanto será más efectivo el masaje con la aplicación de calor húmedo durante la extracción y de frío local entre tomas.

 

1.3 Obstrucción mamaria

Se debe a la acumulación de leche localizada que afecta una parte del pecho, puede ser en uno o en varios lóbulos mamarios. 

Causas

A pesar de que es una obstrucción sólida se debe a un vaciado inefectivo de la leche en una parte de los lóbulos mamarios del pecho. Se cree que el material encontrado se forma a partir de una mezcla de caseína y otros materiales endurecidos por sales que contienen calcio. 

Signos y síntomas

Los signos serían una masa dolorosa en un pecho, a menudo con enrojecimiento de la piel en aquella zona. Normalmente las mujeres no tienen fiebre y se encuentran bien. Los síntomas ceden cuando se saca el material de partículas sólidas, y la leche se libera de la zona del pecho afectado. 

Tratamiento y consejos 

  • Se puede prevenir si la lactancia materna es exclusiva a demanda con un inicio precoz. 
  • Una vez ha aparecido consiste en vaciar el pecho; algunas veces se tiene que recurrir al vaciado manual o con sacaleches, puesto que cuando el pecho está demasiado lleno el niño tiene dificultades para el acoplamiento. 
  • Por otra parte, el componente inflamatorio dificulta también la extracción de la leche, y por lo tanto será más efectivo el masaje con la aplicación de calor húmedo durante la extracción y de frío local entre tomas.

 

 
 
1.4 Mastitis

Es un proceso infeccioso de la mama. Puede aparecer en la porción superficial o en los tejidos glandulares o tejidos conjuntivos más profundos. Si no se trata puede evolucionar a absceso o concentración de pus dentro de la mama. La incidencia observada de mastitis habitualmente es de menos del 10 % y es más frecuente en la segunda y la tercera semana posparto. 

Causas

El mal drenaje de un conducto mamario y sus alvéolos, la presencia de un germen y la disminución de las defensas maternas por la tensión y la fatiga ocasionan la mastitis.

A pesar de que no siempre la acumulación de leche en la mama progresa hacia una infección, es muy importante prevenirla, puesto que es el principal desencadenante de la mastitis. La leche humana fresca no es un medio adecuado para el crecimiento bacteriano, de forma que la infección sólo aparece si no vaciamos el pecho.

Cuando la leche no se saca aumenta la presión dentro de los alvéolos mamarios, si continuamos con un vaciado no efectivo finalmente la producción disminuirá. Pero este proceso no llega a finalizar hasta pasadas 2-3 semanas. Mientras, la leche acumulada puede dar una respuesta inflamatoria. Esta situación puede ser generalizada, como en el caso de la ingurgitación, o localizada, como resultado de la obstrucción interna o externa. La puerta de entrada de los gérmenes a la mastitis infecciosa es a través de una fisura en el pezón. Muy a menudo encontramos grietas en el pezón en las mujeres con mastitis.

Uno de los motivos más frecuentes de mal vaciado es un mal acoplamiento del bebé al pecho, que supone una succión no efectiva. También puede haber una compresión inadecuada con los dedos de la madre sobre el pecho o restricciones de frecuencia y duración de las tomas. La retención de leche puede empezar por situaciones como saltarse una o más tomas, muy a menudo cuando el niño empieza de repente a dormir toda la noche.

La ropa ajustada puede ser un factor mecánico que se ha observado con relación a la mastitis. 

Signos y síntomas

Habitualmente sólo está afectado un pecho, y parte de este pecho se pone rojo, hinchado y endurecido, y hace daño, y puede haber signos generales de fiebre y malestar. También puede ir acompañado de una grieta en el pezón. 

Tratamiento y consejos 

  • Hay que identificar lo antes posible y tratar rápidamente la ingurgitación o la obstrucción con masaje local, calor húmedo y reposo para evitar que provoquen una mastitis. 
  • Hay que acudir a la comadrona, que hará una historia de la madre para detectar dificultades o factores que pueden causar la mastitis y ver cómo es la acomodación de la boca del bebé al pecho. 
  • Hay que continuar la lactancia con los dos pechos y recordar que la mastitis no conlleva la inhibición de la lactancia, sino todo lo contrario, es muy necesario que continúe la extracción de leche. 
  • Conviene asegurarse de vaciar el pecho, ya sea por la succión del niño o por aplicación de extractores manuales o eléctricos. 
  • Se puede aplicar un masaje suave en las zonas hinchadas mientras el niño está lactando, para ayudar a fluir la leche. 
  • Descanso, en la cama con el bebé mejor. Esto ayuda a reducir la inflamación y el dolor y resulta eficaz para incrementar las frecuencias de las tomas para mejorar el vaciado. 
  • Se pueden aplicar compresas de agua caliente, según la sensación de dolor en cada caso. La experiencia indica que el calor calma el dolor y facilita el drenaje. Pero después del vaciado del pecho hay que aplicar río local. 
  • Hay que aumentar la ingesta de líquido. 
  • Hay que utilizar un sujetador adecuado, sin presiones. 
  • El tratamiento farmacológico consiste en un antibiótico tolerado por el niño y la madre durante 10 o 14 días, independientemente del curso de la enfermedad, y un analgésico, como paracetamol o ibuprofeno.

 

2. Problemas de salud de origen no mecánico

 
2.1 Candidiasis

Es la invasión de la mama por un hongo como la Candida albicans, frecuentemente después de un tratamiento antibiótico. 

Causas

La presencia de un germen llamado Candida albicans y la disminución de las defensas maternas por la tensión y la fatiga ocasionan la candidiasis. 

Signos y síntomas

La candidiasis en los conductos de la mama se caracteriza por el hecho de que las madres sienten dolor cuando el niño succiona, como si les clavaran agujas calientes en el pezón. A pesar del intenso dolor, el aspecto del pezón puede ser normal. 

Tratamiento y consejos 

  • Hay que aplicar un masaje en el pezón y la areola con crema de nistatina después de cada toma. 
  • A la vez se trata la boca del niño del mismo modo con nistatina; si no, la madre se puede reinfectar. 
  • Si la madre tiene vulvovaginitis, es decir, inflamación y prurito en la vagina, puede hacer profilaxis con nistatina cuando tenga que tomar algún tratamiento antibiótico.

2.2 Ampolla o punto blanco de leche

Se trata de un punto blanco en el pezón del tamaño de una cabeza de alfiler. 

Causas

Puede ser debido a la compresión fuerte de la boca del niño sobre el pezón. También lo puede ocasionar una infección en la mama, pero entonces va acompañado de inflamación y lo consideraremos una obstrucción

Signos y síntomas

El punto blanco de leche se caracteriza por dolor intenso en la succión. Se observa una perla de leche muy superficial que aparece en la parte exterior de un conducto del pezón. 


Tratamiento y consejos 

  • Se aconseja pincharlo y drenar el contenido (que suele ser leche).

 

2.3 Fenómeno de Raynaud

Es un fenómeno de isquemia intermitente, es decir, carece de irrigación sanguínea. 

Causas

Se desencadena con el frío y afecta el pezón. 

Signos y síntomas

El pezón presenta cambios de color (blanco, moratón, rojo), llagas y dolor. 

Tratamiento y consejos 

  • Se trata farmacológicamente con nifedipino. 
  • Hay que evitar el frío. 
  • Hay que evitar el tabaco. 
  • Conviene corregir la posición inadecuada de la boca del bebé durante la lactancia. 
  • No hay que suspender la lactancia.

2.4 Eccema de pezón

Son lesiones en el pezón con descamación, hinchazón, enrojecimiento y a veces vesículas. 

Causas

Las causas son de tipo alérgico. 

Signos y síntomas

Puede ir acompañada de otros eccemas en otras zonas del cuerpo de la madre. Aparecen zonas de la piel del pezón con descamación y rojas, e incluso con pequeñas flictenas o ampollas. 

Tratamiento y consejos 

  • Hay que aplicar calor húmedo. 
  • Hay que eliminar cualquier posible irritante: hay que usar ropa de algodón y jabón hipoalergénico. 
  • No hace falta suspender la lactancia. 
  • Se trata farmacológicamente con corticoides locales a bajas dosis. 
  • Cuando no responde al tratamiento, hay que descartar otras patologías, sobre todo la enfermedad de Paget.

 

 

3. Tener una enfermedad intercurrente

Algunas enfermedades intercurrentes pueden hacer que la mujer tenga que tomar medidas de cambio en relación con la lactancia que no requieren necesariamente abandonarla. De manera transitoria, la madre puede recurrir a la extracción de la leche para no perder la producción y volver a amamantar cuando el proceso de enfermedad se haya solucionado.

 

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Última modificación: 25/07/16 11:13h